TEGUCIGALPA, 21 jul (Xinhua) -- En Costa Rica nunca
existió la negociación, sólo hubo un aparente diálogo para resolver la
crisis política en Honduras tras el golpe de Estado, declaró hoy el
líder de los campesinos Rafael Alegría.
En entrevista con Xinhua, el líder del sector
campesino señaló que la comisión del gobierno interino de Roberto
Micheletti "se resistieron desde el principio a reestablecer el régimen
político de Zelaya y ahí terminó el aparente diálogo".
Al encabezar una marcha en la colonia Kennedy, la
más poblada de Tegucigalpa, Alegría, quien formó parte de la comisión del
presidente depuesto Manuel Zelaya en San José, dijo que la
resistencia contra el golpe de Estado continúa a la expectativa del
retorno de Zelaya.
El mandatario depuesto anunció este martes que
regresará a Honduras el jueves cuando se venza el plazo de 72 horas que
propuso el presidente costarricense Oscar Arias, mediador de los
diálogos entre Zelaya y Micheletti, para encontrar otra alternativa
a la crisis política.
"Mientras tanto sigue la lucha del pueblo, continúa
la resistencia popular yo creo que en definitiva venga o no venga el
presidente, el pueblo va a generar cambios, quiere cambios y la
lucha popular será fuerte", afirmó Alegría.
Sobre el posible "derramamiento de sangre" que prevé
la opinión pública con el retorno de Zelaya ante la oposición del gobierno
interino, Alegría expuso que se encuentran en la "tercera fase" de la
crisis.
"La actitud de los golpistas, al pronunciarse ayer
(lunes) indeclinables ante un posible regreso del presidente (Zelaya),
sin duda ha violentado el ambiente, entonces conforme vaya pasando el
tiempo podría haber confrontaciones", indicó.
Alegría, uno de los hombres cercanos a Zelaya,
reiteró que no responderán ninguna agresión porque su movimiento popular
es "pacífico", pero que en una confrontación podría haber
situaciones que lamentar, aunque no se las quiere.
Este martes, se informó desde Costa Rica de que el
Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, busca ayuda diplomática de todos los
países del continente para que el depuesto presidente hondureño
vuelva al poder, antes de que se intensifique el conflicto en la
nación centroamericana.
Zelaya busca regresar a Honduras esta semana pese a
las amenazas del mandatario interino, Roberto Micheletti, de juzgarlo
por violaciones a la Constitución, al intentar realizar una consulta
popular para promover la reelección.
Desde la expulsión de Zelaya quien debería
cumplir su mandato hasta el 27 de enero de 2010, la comunidad
internacional liderada por la Organización de las Naciones Unidas ha exigido el
retorno del presidente depuesto, pero las declaraciones de
Micheletti reafirman que eso "no es negociable".