QUITO, 21 jul (Xinhua) -- El gobierno ecuatoriano
dijo hoy que la petrolera francesa Perenco incumplió una disposición legal
al pretender suspender la producción de sus áreas concesionadas, razón
por la cual el presidente Rafael Correa analiza la situación
jurídica de la firma en el país.
Quito tomó la semana pasada el control de las
operaciones de los bloques de Perenco, ante la amenaza de la petrolera de
suspender la producción en medio de una disputa tributaria pendiente.
La estatal Petroecuador opera ahora los campos de
Perenco, de los cuales extrae unos 21.000 barriles de petróleo diarios
(bpd) con el apoyo de los trabajadores contratados por Perenco en el país,
quienes fueron despedidos ante su negativa de suspender el bombeo
del crudo.
"Para el Estado ecuatoriano, Perenco ha ordenado la
suspensión de actividades de los campos, lo cual contraviene una
disposición (...) que prohibió esa suspensión", dijo a periodistas el
ministro ecuatoriano de Petróleos, Germánico Pinto.
"Ante esta actitud y el despido masivo de los
trabajadores, estamos evaluando las implicaciones legales (...) En
términos jurídicos estamos analizando la decisiones de la firma", agregó
el ministro de Petróleos al negar que se trate de una expropiación de
los campos, como señaló Perenco.
La pugna entre Ecuador, el socio más pequeño de la
OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), y Perenco se
originó por una deuda pendiente de 327 millones de dólares que
mantiene la firma francesa con Ecuador por la vigencia de una ley
que obliga a entregar 99 por ciento de ingresos extras por altos
precios del crudo.
Para cobrar la deuda, Correa retuvo la participación
de Perenco en la producción de los campos, ante lo cual la firma francesa
anunció que llevará el reclamo ante un tribunal arbitral adscrito al
Banco Mundial (BM), donde mantiene una demanda contra Ecuador por la
ley petrolera.
"No tenemos control de los campos. Los campos,
contractualmente son de Perenco. Lo que hemos hechos es poner en marcha un
mecanismo para asegurar la continuidad de la producción", insistió Pinto.
Petroecuador pidió un presupuesto de 10 millones de
dólares para la operación de los bloques ubicados en la selva ecuatoriana
durante un mes.
Perenco, que opera los campos con su socia
Burlington, del Reino Unido, anunció que luchará por una compensación tras
las acciones emprendidas por el gobierno ecuatoriano, sin embargo hasta el
momento no ha iniciado los trámites para terminar su relación.
Perenco impulsa una demanda ante el Centro para
Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), centro arbitral
del que Ecuador decidió separarse hace un par de semanas.
El ministro aclaró que Ecuador puede tomar
decisiones soberanas, por tanto minimizó las advertencias lanzadas por la
cancillería francesa sobre eventuales afectaciones de inversiones en el
país andino.
Ecuador ha subastado unos dos millones de barriles
de crudo que retutuvo a la petrolera francesa.
Perenco, cuyos contratos terminan en 2010 y 2015, es
la única petrolera extranjera que no aceptó modificar sus convenios de
sociedad con Ecuador para la operación de los campos.
Ecuador confiscó los campos de la
petrolera estadounidense Occidental en mayo de 2006, tras declarar la caducidad
de su contrato por haber transferido acciones sin el aval estatal.