BUENOS AIRES, 21 jul (Xinhua) -- El presidente de
Paraguay y temporal del Mercado Común del Sur (Mercosur), Fernando Lugo
Méndez, anunció hoy que propondrá la creación de una Secretaría Permanente
de Adultos Mayores en el bloque regional.
Lugo, quien durante la Cumbre de Presidentes del
Mercosur entregará la presidencia pro témpore a su homólogo de Uruguay,
Tabaré Vázquez, dijo que impulsará al guaraní como "idioma oficial"
del bloque como lo son el español y el portugués.
Según informaciones procedentes de Asunción, la
capital paraguaya, Lugo dijo que la situación sanitaria en la región
merece "máxima atención" como es el caso de la pandemia de la influenza
humana.
El virus A (H1N1) de la influenza "estará presente
en la agenda" del cónclave que producirá "dos declaraciones sobre la
temática, a fin de que sirvan de lineamientos" comunes para enfrentar la
emergencia, apuntó.
El presidente de Paraguay adelantó que el bloque
suscribirá un memorandum de entendimiento para establecer un grupo
consultivo conjunto para la promoción del comercio y las inversiones entre
el Mercosur y la República de Corea.
Informó que se ha de inaugurar "la sede del
Instituto Social del Mercosur", lo que calificó como la "ratificación
práctica del rumbo" que imprimió a su liderzago regional temporal que
ejerció bajo el lema de "Un Mercosur para la Gente."
Lugo ratificó como "una causa nacional" los reclamos
de Paraguay a Brasil para alcanzar un equilibrio en la distribución de
beneficios del complejo hidroenergético binacional de Itaipú.
Recordó que ese país reclama a su vecino "la libre
disponibilidad de la energía; el precio justo de esta energía; la revisión
de la deuda de (Paraguay con) Itaipú; la transparencia y el control; la
congestión paritaria y, la realización de las obras faltantes dentro
de la represa".
El mandatario consideró que "es clave recordar que
el gobierno del presidente (de Brasil, Luiz Inácio da Silva) Lula aceptó
negociar los seis puntos presentados" por las autoridades
paraguayas.
Según Lugo, la postura de Da Silva muestra
el "carácter democrático y prointegración regional del actual
gobierno brasileño" a la vez que el "primer reconocimiento de la legitimidad"
de las demandas.