LIMA, 21 jul (Xinhua) -- Los dueños de autobuses de
transporte público de Perú levantaron hoy un paro que afectó a miles de
personas en Lima, la provincia constitucional del Callao y en otras
zonas del país.
La medida de fuerza iba a durar 48 horas a partir de
este martes pero los transportistas lo suspendieron al mediodía en Lima y
el Callao aunque persiste en algunas zonas del interior.
"Hemos tomado la determinación de levantar el paro
para mañana", dijo el presidente de la Corporación Nacional de Empresas de
Transportes de Perú (Conet), Julio Rau, a la prensa.
"Después de leer el nuevo Código de Tránsito,
llegamos a la conclusión de que el único problema que tenemos ahora es la
ley que impone un sistema de puntos a los conductores", agregó.
Según el ministro de Transportes y Comunicaciones
(MTC), Enrique Cornejo, entre 20 y 30 por ciento de los agremiados se sumó
al paro nacional.
El presidente de la Corporación Nacional de Empresas
de Transportes de Perú (Conet), Julio Rau, adelantó que la suspensión
del paro en el interior del país depende de las bases en provincias,
que, además, tienen pliegos de reclamos específicos.
El dirigente aseguró que su gremio pedirá al
Congreso de la República la modificación de la ley que establece el
sistema de control de licencias de conducir por puntos, la cual, opinó,
atenta contra los intereses de los transportistas.
"Así, nos podemos quedar sin licencia. Lo tiene que
ver el Congreso y este momento", expresó el dirigente gremial.
"Nuestros agremiados a nivel nacional piden un
congreso nacional para que el parlamento revise esta norma. Espero que no
tengamos que amenazar con un paro para que nos escuchen", apuntó.
El dirigente dijo que si el conductor suma 100
puntos en contra, su licencia de conducir puede ser suspendida por un
determinado plazo o cancelada de manera definitiva.
El presidente de la Asociación de Empresas de
Transporte Urbano de Perú (Asetup), José Díaz, saludó la decisión de los
transportistas que desatendieron el paro convocado por lo que
describió como "voces radicales" del sector.
Explicó que en las primeras horas del día, los
transportistas decidieron no salir a laborar para proteger sus
unidades.
"Demoraron en salir para evitar que rompan los
vidrios los indeseables. La gente común quiere trabajar. Este es un
fracaso para las voces radicales que fomentan el caos", aseveró
Díaz.
A diferencia de Lima, donde el paro de los
transportistas pasó casi desapercibido, en provincias la mayoría de los
conductores sí paralizó sus unidades.
En el departamento altiplánico de Puno, fronterizo
con Bolivia, solamente circularon triciclos, mototaxis y autos
particulares, lo que obligó a los pobladores a movilizarse a pie.
En las ciudades noroccidentales de Chimbote
y Trujillo la paralización del transporte público fue casi total y
generó malestar en miles de personas, que se vieron imposibilitadas
de desplazarse a sus centros de trabajo o estudios.