TEGUCIGALPA, 20 jul (Xinhua) -- El presidente de
facto de Honduras, Roberto Micheletti, manifestó hoy que su posición de
seguir en el poder es "indeclinable", frente a las presiones
internacionales para que restituya el gobierno al depuesto
gobernante Manuel Zelaya.
Ni la suspensión de ayuda financiera anunciada por
la Unión Europea ni el temor ante el derramamiento de sangre frente a la
crisis política en el país centroamericano, parecen preocupar a
Micheletti quien asegura que cumplirá seis meses más como presidente
de Honduras.
"Mi posición es indeclinable", dijo Micheletti en
una reunión con empresarios, funcionarios y miembros de la sociedad civil
en la Casa Presidencial, donde además resaltó las presiones de toda
naturaleza para que abandone la jefatura del gobierno.
"No las aceptamos (las presiones) bajo ninguna
circunstancia y vamos a continuar con nuestro gobierno, que tendrá
elecciones el 29 de noviembre", advirtió Micheletti, quien ejerce el poder
desde el 28 de junio luego de que el ejército expulsara a Zelaya del
país.
Las declaraciones de Micheletti se daba unas horas
después que la Unión Europea, que anteriormente retiró a todo su cuerpo
diplomático, anunciara esta mañana que congeló 65.5 millones de
euros de ayuda financiera para la empobrecida nación
centroamericana.
La medida anunciada por la UE desde Brúcelas, se
sumó a la llamada de la Secretaria de Estado norteamericana Hillary
Clinton quien llamó a Micheletti para retomar el diálogo antes cancelar
más ayuda económica.
Desde la expulsión de Zelaya quien debería cumplir
su mandato hasta el 27 de enero del 2010, la comunidad internacional
liderada por la Organización Naciones Unidas ha exigido el retorno del
presidente depuesto, pero las declaraciones de Micheletti reafirman
que eso "no es negociable".
Incluso el presidente de facto ha asegurado que las
elecciones se celebrarán como estaban marcadas en el calendario para el 28
de noviembre y él mismo, entregará la presidencia a un ciudadano que
será elegido en unos comicios "transparentes".
Micheletti también advirtió nuevamente que no
permitirán el retorno "de aquél que rompió la constitución de la
república, no una, sino varias veces", en referencia al mandatario
derrocado y dijo que si Zelaya regresa, será arrestado para ser juzgado
por varios cargos, entre ellos por supuestamente haber violado la
Constitución al intentar hacer un referendo popular.
Por su parte, desde Nicaragua, Zelaya ha insistido
que regresaría el fin de semana a Honduras ante el fracaso de las
conversaciones del sábado y el domingo en Costa Rica, mediadas por el
presidente del aquel país, Oscar Arias.
Arias, pidió tres días para encontrar otra una
solución y evitar lo que consideró un posible un "derramamiento de sangre"
en Honduras. La propuesta del premio Nobel de la Paz, ha sido
apoyada principalmente por la OEA, lo mismo que el resto de la comunidad
internacional.
En Honduras los simpatizantes de la resistencia
"contra el golpe de Estado" han anunciado aumentar la intensidad de las
protestas incluida la de paralizar a los sectores productivos para
el jueves y viernes.
La policía hondureña y Micheletti han advertido que
no tolerarán que los manifestantes en Tegucigalpa actúen de manera
violenta y para ello a la par han desplegado fuertes dispositivos
comandados por el ejército.
Hasta hoy, el gobierno de facto
de Micheletti, sólo cuenta con el apoyo del Congreso, el Poder Judicial,
las Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica y pequeña parte de la población,
pero el rechazo de la comunidad internacional de quien ha dicho no va
tolerar "ninguna imposición".