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ESPECIAL: Posición "inquebrantable" de Micheletti
  21.07.2009 Actualizado a las 16:16:44
 

    TEGUCIGALPA, 20 jul (Xinhua) -- El presidente de facto de  Honduras, Roberto Micheletti, manifestó hoy que su posición de  seguir en el poder es "indeclinable", frente a las presiones  internacionales para que restituya el gobierno al depuesto  gobernante Manuel Zelaya. 

     Ni la suspensión de ayuda financiera anunciada por la Unión  Europea ni el temor ante el derramamiento de sangre frente a la  crisis política en el país centroamericano, parecen preocupar a  Micheletti quien asegura que cumplirá seis meses más como  presidente de Honduras. 

     "Mi posición es indeclinable", dijo Micheletti en una reunión  con empresarios, funcionarios y miembros de la sociedad civil en  la Casa Presidencial, donde además resaltó las presiones de toda  naturaleza para que abandone la jefatura del gobierno. 

     "No las aceptamos (las presiones) bajo ninguna circunstancia  y vamos a continuar con nuestro gobierno, que tendrá elecciones el 29 de noviembre", advirtió Micheletti, quien ejerce el poder desde el 28 de junio luego de que el ejército expulsara a Zelaya del  país. 

     Las declaraciones de Micheletti se daba unas horas después que  la Unión Europea, que anteriormente retiró a todo su cuerpo  diplomático, anunciara esta mañana que congeló 65.5 millones de  euros de ayuda financiera para la empobrecida nación  centroamericana. 

     La medida anunciada por la UE desde Brúcelas, se sumó a la  llamada de la Secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton  quien llamó a Micheletti para retomar el diálogo antes cancelar  más ayuda económica. 

     Desde la expulsión de Zelaya quien debería cumplir su mandato  hasta el 27 de enero del 2010, la comunidad internacional liderada por la Organización Naciones Unidas ha exigido el retorno del  presidente depuesto, pero las declaraciones de Micheletti  reafirman que eso "no es negociable". 

     Incluso el presidente de facto ha asegurado que las elecciones  se celebrarán como estaban marcadas en el calendario para el 28 de noviembre y él mismo, entregará la presidencia a un ciudadano que  será elegido en unos comicios "transparentes". 

     Micheletti también advirtió nuevamente que no permitirán el  retorno "de aquél que rompió la constitución de la república, no  una, sino varias veces", en referencia al mandatario derrocado y  dijo que si Zelaya regresa, será arrestado para ser juzgado por  varios cargos, entre ellos por supuestamente haber violado la  Constitución al intentar hacer un referendo popular. 

     Por su parte, desde Nicaragua, Zelaya ha insistido que  regresaría el fin de semana a Honduras ante el fracaso de las  conversaciones del sábado y el domingo en Costa Rica, mediadas por el presidente del aquel país, Oscar Arias. 

     Arias, pidió tres días para encontrar otra una solución y  evitar lo que consideró un posible un "derramamiento de sangre" en Honduras. La propuesta del premio Nobel de la Paz, ha sido apoyada principalmente por la OEA, lo mismo que el resto de la comunidad  internacional. 

     En Honduras los simpatizantes de la resistencia "contra el  golpe de Estado" han anunciado aumentar la intensidad de las  protestas incluida la de paralizar a los sectores productivos  para el jueves y viernes. 

     La policía hondureña y Micheletti han advertido que no  tolerarán que los manifestantes en Tegucigalpa actúen de manera  violenta y para ello a la par han desplegado fuertes dispositivos  comandados por el ejército. 

     Hasta hoy, el gobierno de facto de Micheletti, sólo cuenta con  el apoyo del Congreso, el Poder Judicial, las Fuerzas Armadas, la  Iglesia Católica y pequeña parte de la población, pero el rechazo  de la comunidad internacional de quien ha dicho no va tolerar  "ninguna imposición".