BEIJING, 21 jul (Xinhua) -- El viceministro
encargado de la Comisión Estatal de Asuntos Etnicos, Wu Shimin, aseguró
hoy martes que el objetivo real de aquellos que provocaron los disturbios
ocurridos el pasado 5 de julio en Urumqi, capital de Xinjiang,
era lograr la "independencia" de esta región autónoma uygur del
noroeste de China.
"Los alborotadores nunca conseguirán lo que se
proponen", declaró Wu durante una conferencia de prensa organizada por la
Oficina de Información del Consejo de Estado.
"Sin embargo, continuaremos satisfaciendo las
demandas razonables de todos los grupos étnicos de Xinjiang y de otras
regiones para ayudarles a resolver los problemas", dijo el
viceministro.
Un total de 197 personas murieron y más de 1.600
resultaron heridas durante los disturbios en Urumqi. Además, 633 casas
resultaron dañadas y 627 vehículos quedaron destruidos tras los
enfrentamientos.
Wu indicó que los disturbios "no tuvieron nada que
ver" con la religión, las políticas étnicas de China o las relaciones
entre los grupos étnicos.
"El incidente fue planeado por las tres fuerzas del
extremismo, el separatismo y el terrorismo, tanto desde dentro como desde
fuera del país", afirmó el viceministro, quien añadió que ninguno de
los imanes de las mezquitas de Xinjiang estuvo implicado en el
incidente.
Según Wu, el gobierno chino aplica una política
étnica uniforme en todas las áreas en las que residen minorías y el hecho
de que los disturbios se produjeran sólo en Urumqi prueba que los
enfrentamientos no estaban vinculados a la política étnica del
país.
"Aunque es cierto que el aumento de los
intercambios entre los diferentes grupos étnicos y las diferencias en el idioma,
las costumbres y las religiones han causado algunos conflictos
y fricciones, los problemas se han resuelto a tiempo y de
manera apropiada", aseguró el viceministro encargado de la Comisión
Estatal de Asuntos Étnicos.