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Golpistas señalan posición "indeclinable" de impedir retorno de Zelaya
  21.07.2009 Actualizado a las 08:12:03
 

     TEGUCIGALPA, 20 jul (Xinhua) -- El gobierno golpista de Honduras,  encabezado por Roberto Micheletti, expresó hoy su posición  "indeclinable" de rechazar el regreso al país centroamericano del  depuesto presidente Manuel Zelaya tras el golpe de Estado del 28 de  junio. 

     "Mi posición es indeclinable", afirmó Micheletti en un encuentro  con miembros de la sociedad civil en el Salón Francisco Morazán de  la Casa Presidencial, un día después del fracaso de la segunda ronda  de negociaciones en Costa Rica, donde aún se busca una salida a la  crisis política en Honduras. 

     Micheletti, empresario del transporte público, consideró que el  gobierno de facto ha sido "objeto de diferentes presiones", pero  afirmó que a pesar de ello seguirá sin aceptar "cualquier imposición"  extranjera.  

     Agregó que su régimen ha sido olvidado por "países amigos",  aunque no mencionó los nombres de ellos. 

     "Hemos sido intimidados desde el exterior. Nos han abandonado  algunos países que considerábamos amigos, ésa es la realidad", dijo  el mandatario golpista quien fungía como presidente del Congreso. 

     "Vamos a continuar con las próximas elecciones generales del 29  de noviembre", continuó Micheletti, quien reafirmó que seguirá en el  poder hasta el 27 de enero de 2010, para entregarlo a un nuevo  presidente que será elegido en unos comicios "transparentes". 

     "No puede regresar al poder quien rompió la Constitución de la  República no una, sino varias veces", dijo Micheletti refiriéndose a  Manuel Zelaya, quien se unió a la Alianza Bolivariana de las  Américas (ALBA), impulsada por el presidente de Venezuela, Hugo  Chávez, y los países de izquierda de América Latina. 

     Zelaya fue destituido del poder y llevado a punta de pistola a  Costa Rica la madrugada del 28 de junio. 

     Este fue el primer pronunciamiento de Micheletti desde que el  domingo por la noche, en Costa Rica, el presidente Oscar Arias  pidió un plazo de 72 horas para resolver la crisis, al dar por  finalizado el diálogo en el que principalmente se proponía la  restitución de Zelaya. 

     En el acto público participaron miembros del gabinete del  gobierno de facto y sus seguidores, mientras que a menos de siete  kiómetros, en el Congreso Nacional, centenares de simpatizantes de  Zelaya se manifestaban pidiendo el retorno de su presidente.