SANTIAGO, 20 jul (Xinhua) -- El secretario general
de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza,
aseguró hoy que es complicado llamar a la calma en Honduras cuando
la "dictadura" golpista quiere perpetuarse en el poder.
En conversación con una emisora chilena, el
funcionario lamentó de ese modo el estancamiento de las negociaciones
encabezadas por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para restablecer
al depuesto mandatario hondureño Manuel Zelaya.
Según Insulza, "no existe nadie en el mundo" que
apoye al actual presidente de facto, Roberto Micheletti, por lo que ese
empecinamiento es "una locura que les puede costar muy caro a los
hondureños".
El secretario general de la OEA comentó que desde
hace dos semanas Honduras está sumida en un escenario de confrontaciones
callejeras, que podría derivar incluso en una "guerra civil".
"Usted imagínese lo que pasa si se les dice que ya
no hay arreglo; eso va a ser un asunto complicado, y espero que lo podamos
evitar", expresó Insulza, al tiempo que recalcó que Honduras no ha
escuchado el llamado de la comunidad internacional para reestablecer el
orden.
"Hay oídos sordos; por ejemplo, Roberto Micheletti
dice que está dispuesto a renunciar, pero tiene que dar el segundo paso
que es renunciar al gobierno incondicionalmente, para que se haga cargo
alguien que esté dispuesto a restablecer la legalidad", explicó.
La autoridad reconoció, sin embargo, que se
debe esperar hasta el próximo miércoles, ya que es el plazo que
estableció Arias para que el gobierno de facto hondureño flexibilice su
posición, aunque añadió que eso no significa que el diálogo vaya a
mejorar.