BEIJING, 20 jul (Xinhua) -- La policía china ha
confiscado durante los últimos cuatro meses unas 19.000 armas de fuego y
cerca de 500 toneladas de explosivos, en el marco de una
operación contra estos implementos para mantener la estabilidad a nivel
nacional, informó hoy lunes el Ministerio de Seguridad Pública.
Más de 5.200 personas involucradas en la producción
y venta ilegal de armas y explosivos han sido detenidas durante la
operación, que empezó en marzo y finalizará el 31 de octubre, dijo la
citada cartera en su página web.
La estrategia forma parte de una campaña nacional
que busca mantener y garantizar la estabilidad social del país antes del 1
de octubre, Día Nacional, que marca el 60º aniversario de la
fundación de la República Popular China, dijo Guo Bei, director
de prensa del ministerio.
La policía también ha confiscado 1,47 millones de
detonadores, 800.000 municiones y 39.000 imitaciones de armas en el
mencionado lapso.
Algunas de esas imitaciones no disparan balas de
ninguna clase, pero otras pueden causar heridas si son accionadas a corta
distancia, explicó Guo.
La posesión de armas es ilegal en China. También
es prohibida la producción y venta de armas de imitación. Los violadores
de la ley pueden ser detenidos hasta un máximo de 15 días, y
pueden enfrentar castigos más severos si sus productos causan heridas
o muertes.