TOKIO, 20 jul (Xinhua) -- Con las elecciones
generales a la vuelta de la esquina, la decisión del primer ministro de
Japón, Taro Aso, de permanecer en el poder es clara y consistente: no
renunciará al liderato del gobernante Partido Democrático Liberal
(PDL) sea cual sea el coste para su propio partido.
Los conflictos internos en el PDL no han hecho que
el premier renuncie a su cargo, lo que significa que el martes por la
tarde Aso podría disolver la Cámara Baja tal y como está planeado. El
primer ministro ha dicho ante la prensa: "Tengo que estar en la
primera línea y luchar hasta el final, aunque tenga que apretar los
dientes."
El ex secretario general del PDL Hidenao Nakagawa ha
liderado el movimiento que pretende sacar a Aso del poder. Nakagawa afirma
que ha recogido las 128 firmas de miembros de la cámara
necesarias, pero ciertos legisladores clave se negaron a verificar sus
propias firmas, sugiriendo que no firmaron en realidad la petición o que
el contenido era diferente de lo que creían estar firmando.
Si se cotejasen las firmas, tendría lugar una
reunión plenaria de las dos cámaras, en la cual se elegiría probablemente
a un nuevo presidente del partido.
El gabinete se reunirá a las 8:00 de la mañana del
martes para decidir si se disuelve o no la Cámara de los
Representantes.
El secretario general del PDL, Hiroyuki Hosoda,
anunció que la cámara baja también se reunirá el día 21 de julio, antes de
su disolución, para debatir las elecciones generales del 30 de
agosto.
Es raro que el país celebre elecciones generales en
agosto, y muchos legisladores están pidiendo más tiempo para realizar sus
campañas electorales. Pero, ¿podrían unas cuantas semanas más o
meses ayudar al PDL a recuperar su popularidad? Según una
encuesta publicada por Mainichi Shimbun el lunes, el 56 por ciento de los
encuestados afirmaba que quería que el principal partido de
oposición, el Partido Democrático de Japón (PDJ) gane las
próximas elecciones a la Cámara de Representantes, mientras que sólo el 23
por ciento declaró que votaría por el PDL.
Si Aso accediera a las peticiones de que presente su
dimisión, se convertiría en el cuarto primer ministro que dimite en los
últimos tres años.
A pesar de los rápidos cambios de primeros ministros
del PDL, Aso y otros critican al PDJ por no tener suficiente experiencia
para gestionar el país, y afirman que está por ello poco cualificado
para hacer frente a la crisis económica.
El producto interior bruto de Japón, según datos de
la oficina del gabinete del país, cayó a un ritmo del 15,2 por ciento
anual en el primer trimestre de 2009.
La lucha del PDL por solucionar la recesión
económica del país es sólo la segunda interrupción en los más de 50 años
de dominio absoluto del partido en el poder desde su fundación en 1955.
Aso es el líder de uno de los partidos políticos que más tiempo ha
estado en el poder en un país democrático en el mundo, pero la
actual crisis podría demostrar que el PDJ tiene una buena
oportunidad de superar la larga historia del PDL.
La campaña electoral comenzará el 18 de agosto y
terminará el 30 del mismo mes. Aso tendrá que luchar duro en una dura
campaña incluso contra sus colegas en el PDL, ya que muchos culpan al
primer ministro de la derrota en las elecciones a la Asamblea
Municipal de Tokio del domingo pasado. El PDL perdió 10 escaños y el
PDJ ganó 20, con lo que los dos partidos lograron 38 y 54 escaños,
respectivamente.
Bucky Sheftall, profesor de cultura y comunicación
en la Universidad de Shizuoka, dijo a Xinhua que "parece que el votante
medio japonés pierde los nervios en el último momento y podría votar
otra vez por el PDL."
Nakagawa y otros han criticado a Aso por no permitir
el debate. Según la agencia de noticias Kyodo, Nakagawa dijo: "No podremos
reconstruir el partido si no tenemos un debate abierto, diseñamos
políticas firmes, explicamos al público cómo vamos a evitar que
el PDJ tome el control, prometemos regenerar el partido y expresamos
nuestros planes para Japón para los próximos cuatro años."
Las críticas de Nakagawa han dado en un punto clave,
que parece que el cambio está detrás de la esquina, pero ¿qué tipo de
cambio será? Por ahora, las diferencias dentro del partido y los
conflictos hacen que sea difícil ver una imagen definida del
partido. Los miembros dentro del partido se están separando y
formando coaliciones enemigas entre ellas.
Lo único que parece claro es que el primer
ministro Aso permanecerá en el poder todo lo que pueda legítimamente.