Correo:Castellano@xinhuanet.com
Portada China Internacional Iberoamérica Economía Ciencia-cult Deportes Sociedad Fotos Opinión
Perú está optimista por una agenda realista de miembros de la CAN
Anuncian reunión cancilleres de Perú y Bolivia en cumbre Mercosur
Desestiman políticos de Brasil consecuencias por escándalos
Visita México grupo de la Organización de Aviación Civil Internacional
Analiza Colombia nexos de organismo pacifista con guerrilla
 
Incertidumbre reina en torno al caso de Honduras
  20.07.2009 Actualizado a las 12:24:34
 

     SAN JOSE, 19 jul (Xinhua) -- La mediación del presidente  costarricense, Oscar Arias, en el conflicto político que vive  Honduras no rindió los frutos esperados tras dos intentos de  encontrar un acuerdo entre el presidente depuesto, José Manuel  Zelaya, y el de facto presidente Roberto Michelletti. 

     Arias fue aceptado como mediador por Zelaya y Michelletti para  iniciar un diálogo que arrancó en San José la semana anterior. 

     El 9 de julio, Arias recibió en su residencia personal a Zelaya y Michelletti en encuentros privados, con quienes pactó la  conformación de comisiones para entablar un diálogo directo en  busca de un acuerdo. 

     Esos primeros dos días de negociaciones culminaron con  resultados nulos, y con las delegaciones de ambas partes  reafirmando sus posiciones intransigentes. 

     Arias aseguró entonces que el diálogo fue valioso en el que  ambas partes se sentaron en busca de un acuerdo, a pesar de las  severas críticas emitidas por el presidente venezolano, Hugo  Chávez, quien calificó de "aborto" el intento de negociación. 

     Poco más de una semana después, la residencia de Arias recibió  a los representantes de Zelaya y Michelletti, esta vez con una  propuesta concreta: la restitución del mandatario depuesto como  primer punto en busca del acuerdo. 

     El presidente costarricense propuso siete puntos en los que  pretendió complacer a ambas partes, pues incluía la conformación  de un gobierno de "unidad nacional" con representantes de todos  los sectores políticos; y una amnistía para los delitos políticos  cometidos antes y después del golpe de Estado del 28 de junio. 

     Además, propuso el traslado de las fuerzas armadas al Tribunal  Supremo de Elecciones de Honduras y la conformación de una  "comisión evaluadora" que garantice la transparencia de las  elecciones presidenciales, que se adelantarían en un mes de su  fecha original. 

     La delegación de Zelaya aceptó la totalidad de la propuesta de  Arias, mientras que Michelletti realizó una contrapropuesta, en la que rechazó el regreso del mandatario depuesto al poder, pero  aceptó que vuelva a Honduras para enfrentar un juicio. 

     Para el gobierno de facto, es inaceptable el regreso de Zelaya  pues considera que cometió un delito al insistir en una consulta  popular para incluir una cuarta urna en las próximas elecciones,  en la que el pueblo convocaría una nueva asamblea constituyente. 

     El representante de Michelletti, Carlos López, consideró la  postura de Arias como una "intervención en los asuntos internos de Honduras", lo que "desvirtuó" su papel como mediador.  

     Tras el final de las negociaciones, Arias afirmó que insistirá  durante las próximas 72 horas para que Michelletti reconsidere su  propuesta, pero en el lado de Zelaya afirman que ya fue suficiente de negociar con los "golpistas". 

     Ahora la incertidumbre reina en torno al caso de Honduras, en  el tanto Zelaya insiste en que regresará a su país y el gobierno  interino en rechazarlo de todas las formas posibles. 

     Se espera el pronunciamiento de la Organización de Estados  Americanos (OEA) y de otros gobiernos del continente, pues hoy es  más incierto que nunca el camino a una posible solución al  conflicto hondureño.