Correo:Castellano@xinhuanet.com
Portada China Internacional Iberoamérica Economía Ciencia-cult Deportes Sociedad Fotos Opinión
Visita México grupo de la Organización de Aviación Civil Internacional
Analiza Colombia nexos de organismo pacifista con guerrilla
Rechaza gobierno de Michelletti propuesta para el retorno de Zelaya
Arias propone 7 puntos para resolver crisis en Honduras
Ejército de Chile organizará seminario sobre América Latina
 
Colombia y EEUU negocian acuerdo que mantiene en alerta a la región
  20.07.2009 Actualizado a las 09:48:20
 

  Por Francisco Valencia  

     BOGOTA, 19 jul (Xinhua) -- El acuerdo que negocia Colombia para  que Estados Unidos pueda usar tres bases militares para operaciones  contra el narcotráfico y el terrorismo dará beneficios estratégicos  en la lucha contra esos flagelos, pero sus costos políticos serán  mayores, reseñaron hoy analistas.  

     El convenio que están a punto de firmar los dos países establece  que las fuerzas militares de Estados Unidos podrán utilizar las  bases aéreas de Malambo (norte), Apiay (sur) y principalmente la de  Palanquero (centro).  

     Además, el gobierno colombiano le ofreció a Washington la  posibilidad de que puedan también apostarse en las bases de  Tolemaida (centro) y Larandia (sur), y eventualmente las  instalaciones navales de Bahía Málaga (en el Pacífico) y Cartagena  (en el Atlántico).  

     El experto en temas militares y geoestratégica Ricardo Sánchez  señaló en diálogo telefónico con Xinhua que aunque el acuerdo que  firmarán los dos países no aumentará el número de 1.400 soldados y  asesores estadounidenses en Colombia, sí le permitirá al país andino  tener "inteligencia en tiempo real".  

     "A Colombia no le resulta fácil negarse a consolidar los acuerdos  con Estados Unidos ya que es evidente que con la ratificación de ese  convenio tendrá una mayor transferencia de tecnología, conocerá la  operación de equipos aéreos, navales y de inteligencia electrónica,  es decir, tendrá inteligencia en tiempo real para combatir a la  guerrilla", dijo el profesor universitario este domingo.  

     El acuerdo no establece que se vaya a construir una base militar  estadounidense tras el cierre de Manta, en Ecuador, al no renovar el  gobierno del presidente Rafael Correa la permanencia de los  norteamericanos, y tampoco que los militares de Estados Unidos  puedan participar en operaciones.  

     Sin embargo, los beneficios que traerá el acuerdo en el campo  militar para la lucha contra las guerrillas, en mayor inteligencia y  en el control de los vuelos del narcotráfico se verán opacados por  un mayor aislamiento de Colombia del contexto latinoamericano.  

     Colombia es vista por algunos gobiernos de Latinoamérica como la  punta de lanza de Estados Unidos en la región y desde que se  iniciaron las negociaciones para trasladar algunas de las  operaciones de Manta a territorio colombiano, los vecinos ven al  gobierno de Bogotá con mayor desconfianza.  

     El presidente boliviano, Evo Morales, calificó como "traidores de  la patria" a los políticos de América Latina que aceptan la  instalación de bases militares de Estados Unidos en sus países.  

     El presidente Correa de Ecuador saludó la salida de los militares  estadounidenses y les dijo "que se vayan a otro lado si los quieren  recibir" en alusión a Colombia.  

     Esas dos reacciones demuestran, según el analista Pedro  Villamizar, investigador en temas de seguridad y defensa, que el  acuerdo hace parte de un plan del gobierno de Estados Unidos con el  que busca incomodar a los gobiernos progresistas de Venezuela,  Ecuador y otros vecinos de corte de izquierda.  

     El experto señaló este domingo a Xinhua que el acuerdo debe ser  revisado en su totalidad por expertos antes de ser firmado y poder  así descifrar que es lo que Estados Unidos está buscando.  

     En ese sentido, el canciller Jaime Bermúdez ha sido reiterativo  en señalar que no habrá militares estadounidenses participando  directamente en combates en Colombia, y que el acuerdo "sólo  contempla actividades en suelo colombiano".  

     El ministro de Defensa encargado y comandante de las Fuerzas  Militares, general Freddy Padilla, también envió mensajes para  tranquilizar a los vecinos latinoamericanos y dijo que "desde  Colombia no se va a realizar, de ninguna manera, ninguna operación  que proyecte fuerza hacia ninguna otra nación".  

     Al respecto, los analistas consultados señalan que existe algún  tipo de preocupación en la región por ciertos equipos que Estados  Unidos tendrá en Colombia para hacer inteligencia en el área andina.   

     La preocupación principal se da justo en momentos en que se  conoció un informe del Congreso en Washington que advierte de una  fuerte penetración del narcotráfico en Venezuela, el cual fue  rechazado por el gobierno de Caracas.  

     Con siete bases al servicio de Estados Unidos, Colombia quedará  inscrita definitivamente como una aliada de Washington y eso le  quitará aún más espacios en el contexto latinoamericano, agregó  Villamizar.