Correo:Castellano@xinhuanet.com
Portada China Internacional Iberoamérica Economía Ciencia-cult Deportes Sociedad Fotos Opinión
Siria respalda las medidas de China para mantener la  estabilidad en Xinjiang
Primer ministro chino asiste a ceremonia de cremación de erudito Ren Jiyu
China manejó disturbios de Urumqi "con decisión y adecuación",  según alto oficial
China urge a Rusia a ser "cauta" en caso de empresarios chinos  detenidos por contrabando
Vicepresidente: China impulsará asociación estratégica con Pakistán
 
Siria respalda las medidas de China para mantener la  estabilidad en Xinjiang
  18.07.2009 Actualizado a las 20:32:46
 

  BEIJING, 18 jul (Xinhua) -- Siria apoya al gobierno chino en  la adopción de medidas adecuadas y necesarias para salvaguardar la seguridad, la estabilidad y el orden público en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, en el noroeste de China, afirmó el viernes el  embajador sirio en China, Khalaf al-Jarad. 

     En una entrevista escrita con Xinhua, al-Jarad reiteró que el  gobierno sirio apoya totalmente la soberanía e integridad  territorial de China y está en contra de cualquier excusa o razón  para interferir en los asuntos internos del país. 

     Tras enterarse de los disturbios del 5 de julio en Urumqi,  capital de Xinjiang, al-Jarad, en nombre de su gobierno, condenó  fuertemente el desdén por el orden público normal y la violación  de las leyes. 

     "Xinjiang es una parte integral de China", manifestó al-Jarad,  "la amenaza a la seguridad, estabilidad y el orden público de  Xinjiang no sólo afecta al desarrollo y progreso de China, también es dañino para la unidad nacional". 

     Al-Jarad dijo que pensaba que los disturbios del 5 de julio  estaban destinados a perturbar la estabilidad, sabotear la armonía y la comunicación entre los diversos grupos étnicos y dañar el  desarrollo social por parte de aquéllos que quieren causar el caos en la sociedad china. 

     Agregó que era necesario que el gobierno chino adoptase medidas para proteger la estabilidad de Xinjiang, restaurar la ley y el  orden y evitar que los extremistas y las fuerzas exteriores traten de sabotear la paz y la estabilidad de Xinjiang. 

     Asimismo, al-Jarad señaló que la violencia no tiene nada que  ver con la religión, y que va en contra de las doctrinas  religiosas de paz y fraternidad. 

     Dijo que le había impresionado mucho la prosperidad de Xinjiang cuando visitó China en 2003 en calidad de editor jefe de un  periódico sirio. 

     También comentó que los 56 grupos étnicos de China comparten  los mismos derechos y asumen conjuntamente la responsabilidad de  desarrollar el país. 

     "Las personas religiosas de los diferentes grupos étnicos de  Xinjiang llevan vidas normales, viven juntos en paz y armonía como hermanos y hermanas y están satisfechos con sus vidas. Eso es  típico en toda la sociedad china", indicó al-Jarad. 

     Refiriéndose a las relaciones entre China y el mundo árabe,  al-Jarad dijo que China había compartido apoyo y respeto mutuos,  así como una sólida y tradicional amistad con los países árabes e  islámicos. Confió en que China y esos países puedan fortalecer el  intercambio y el diálogo cultural para así promover el  entendimiento mutuo y la comunicación.