BEIJING, 18 jul (Xinhua) -- Siria apoya al gobierno
chino en la adopción de medidas adecuadas y necesarias para salvaguardar
la seguridad, la estabilidad y el orden público en la Región
Autónoma Uigur de Xinjiang, en el noroeste de China, afirmó el viernes el
embajador sirio en China, Khalaf al-Jarad.
En una entrevista escrita con Xinhua, al-Jarad
reiteró que el gobierno sirio apoya totalmente la soberanía e integridad
territorial de China y está en contra de cualquier excusa o razón
para interferir en los asuntos internos del país.
Tras enterarse de los disturbios del 5 de julio en
Urumqi, capital de Xinjiang, al-Jarad, en nombre de su gobierno, condenó
fuertemente el desdén por el orden público normal y la violación de
las leyes.
"Xinjiang es una parte integral de China", manifestó
al-Jarad, "la amenaza a la seguridad, estabilidad y el orden público de
Xinjiang no sólo afecta al desarrollo y progreso de China, también es
dañino para la unidad nacional".
Al-Jarad dijo que pensaba que los disturbios del 5
de julio estaban destinados a perturbar la estabilidad, sabotear la
armonía y la comunicación entre los diversos grupos étnicos y dañar el
desarrollo social por parte de aquéllos que quieren causar el caos en
la sociedad china.
Agregó que era necesario que el gobierno chino
adoptase medidas para proteger la estabilidad de Xinjiang, restaurar la ley
y el orden y evitar que los extremistas y las fuerzas exteriores
traten de sabotear la paz y la estabilidad de Xinjiang.
Asimismo, al-Jarad señaló que la violencia no tiene
nada que ver con la religión, y que va en contra de las doctrinas
religiosas de paz y fraternidad.
Dijo que le había impresionado mucho la prosperidad
de Xinjiang cuando visitó China en 2003 en calidad de editor jefe de un
periódico sirio.
También comentó que los 56 grupos étnicos de China
comparten los mismos derechos y asumen conjuntamente la responsabilidad de
desarrollar el país.
"Las personas religiosas de los diferentes grupos
étnicos de Xinjiang llevan vidas normales, viven juntos en paz y armonía
como hermanos y hermanas y están satisfechos con sus vidas. Eso es
típico en toda la sociedad china", indicó al-Jarad.
Refiriéndose a las relaciones entre China y el
mundo árabe, al-Jarad dijo que China había compartido apoyo y respeto
mutuos, así como una sólida y tradicional amistad con los países árabes
e islámicos. Confió en que China y esos países puedan fortalecer
el intercambio y el diálogo cultural para así promover el
entendimiento mutuo y la comunicación.