RIO DE JANEIRO, 17 jul (Xinhua) -- Investigadores
brasileños y alemanes montarán una torre de 300 metros de altura en medio
de la Amazonía brasileña para medir el intercambio de gases en el mayor
pulmón vegetal del mundo.
La intención de la iniciativa es conferir los
intercambios de gases en la mayor selva tropical del mundo y la capacidad
de la Amazonía para retener dióxido de carbono y liberar oxígeno mediante
la fotosíntesis de las plantas, el llamado balance de carbono.
El proyecto fue detallado este viernes por el
estatal Instituto Nacional de Pesquisas de la Amazonía (INPA) de Brasil
durante la 61 Reunión Anual de la Sociedad Brasileña para el Progreso de
la Ciencia (SBPC), que concluye hoy en la ciudad amazónica de
Manaos.
Además de analizar los intercambios de gases entre
la atmósfera y la selva (gas carbónico, oxígeno y vapor de agua), la torre
permitirá medir de forma continua las condiciones meteorológicas en
la Amazonía (temperatura, humedad y viento), explicó Antonio Ocimar
Manzi, investigador del INPA y uno de los coordinadores del
proyecto.
La torre será construida el próximo año en un local
en el medio de la Reserva Biológica Uatumá, a unos 150 kilómetros de
Manaos, la capital del estado de Amazonas y mayor ciudad de la
Amazonía.
De acuerdo con Manzi, el proyecto permitirá tener un
conocimiento más objetivo sobre el papel de la Amazonía en los cambios
climáticos y en el secuestro de los gases contaminantes que provocan el
efecto invernadero.
La llamada Torre Alta de Observación de la Amazonía
(ATTO, por sus siglas en inglés) será la segunda infraestructura
meteorológica más alta del mundo, después de una existente en
Siberia.
El proyecto forma parte del Programa de Gran Escala
Biosfera- Atmósfera de la Amazonía (LBA), una iniciativa internacional que
es considerada como la mayor experiencia científica mundial en la
Amazonía.
La torre será montada y operada por investigadores
del INPA y del Instituto Max Planck de Química, de Alemania, y su costo es
calculado en 8,4 millones de euros, que será dividido en partes
iguales entre los dos gobiernos.
"La torre nos permitirá hacer medidas finas de
diferentes variables atmosféricas que muchas veces son producidas por la
vegetación. Podremos ver cómo ellas son transportadas y cómo
reaccionan en la atmósfera, especialmente el balance de carbono",
afirmó el investigador.
"El gran volumen de carbono almacenado en la
Amazonía hace de ella una región importante en el contexto del clima y de
los cambios climáticos globales", agregó.
Además de la torre de 300 metros, serán instaladas
otras cuatro torres auxiliares de 70 metros para mediciones
meteorológicas.
"También contaremos con sensores atmosféricos
remotos, radares meteorológicos y otros equipos, además de laboratorios y
edificaciones auxiliares. Será una estación experimental de
referencia mundial para selvas tropicales húmedas", agregó.
El investigador explicó que la mayoría de
las informaciones sobre concentraciones de dióxido de carbono, metano y
otros gases en la Amazonía es captada actualmente mediante
globos meteorológicos, que tiene varias limitaciones.