Por Juan Limachi
PANAMA, 17 jul (Xinhua) -- Las imágenes del
presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, plantando una bandera panameña y
recuperando terrenos de empresas endeudadas con el gobierno, auguran el
inicio de un proceso de cambios en el país.
A menos de una semana de haber asumido el poder,
Martinelli, acompañado de ministros y un contingente policial, irrumpió en
un relleno sobre el Océano Pacífico que el Grupo Figali Internacional
realizó ilegalmente en medio de la indiferencia de las
administraciones anteriores.
"Si entra alguien lo mete preso" fue la orden
impartida directamente por el presidente a un sargento de la Policía
Nacional y algunos guardias que dejó como custodios de los terrenos, para
preservar la resolución gubernamental.
Martinelli asumió la presidencia de Panamá el 1 de
julio después de que ganara por un amplio margen las elecciones del 3 de
mayo.
El empresario Jean Figali, un conocido hombre de
negocios de origen libanés, es acusado de adeudar 15 millones de dólares y
apropiarse ilegalmente del espacio en La Calzada de Amador, una zona
turística exclusiva en la entrada Pacífico del Canal de Panamá.
En esta área, donde existen decenas de concesiones
otorgadas durante la última década, el nuevo gobierno panameño detectó
deudas por más de 30 millones de dólares, falta de estudios de impacto
ambiental y apropiación ilegal de áreas marinas.
José Carrillo, representante legal del empresario,
calificó de ilegal la intervención gubernamental, pero reconoció que los
terrenos son propiedad estatal.
El abogado sostuvo que una de las causas de la
morosidad del pago de la concesión se debe a que las cuotas son mucho más
caras que del resto de las concesiones otorgadas en este lugar desde fines
de la década de los 90.
Apertrechado de un fuerte apoyo ciudadano, que
aplaudió entusiasmado esta medida de fuerza, Martinelli ha reiterado su
voluntad de cambiar la forma tradicional de gobernar y prometió mano
dura contra la corrupción y los negocios.
Pocos días después de la primera acción, el
presidente se tomó las instalaciones de la empresa Brisas de Amador, otro
consorcio que desarrolla un complejo turístico, y la acusó de apropiarse
de 2,8 hectáreas de fondo de mar y tener una deuda de tres millones de
dólares.
"Aquí al que siga abusando y rellenando ilegalmente,
el Estado va hacer uso de todo su derecho", expresó el gobernante panameño
en medio de la toma de posesión de los terrenos precedido por miembros
de su gabinete.
La confiscación de terrenos, sólo es una de las
acciones que la "revolución" de Martinelli ha puesto en marcha, entre las
nuevas medidas que adoptó también se encuentra el pago de un bono de 100
dólares mensuales a los mayores de 70 años sin jubilación.
Esta medida de carácter social fue una de sus
promesas de campaña electoral, durante el cual anunció que si llegaba al
poder el país iba a experimentar "un verdadero cambio" para gobernar a
favor de todos los panameños.
A esto se suma, la decisión de renovar el
funcionamiento del deteriorado sistema de atención y administración de la
Caja de Seguridad Social, aplicando experiencias aplicadas por Costa Rica,
cuyo modelo ha sido catalogado de exitoso en la región.
Ni corto ni perezoso, el pasado miércoles, el
presidente hizo un vuelo relámpago hacia la ciudad de San José, la capital
costarricense, para conocer de cerca el sistema de atención de la
seguridad social de esa nación.
Otro "frente de batalla" se avecina con la revisión
de los 35.000 nombramientos de empleados públicos que el ex presidente
Martín Torrijos realizó durante los últimos dos años de gestión, amparados
en un procedimiento especial, que flexibilizó la ley de Carrera
Administrativa.
Esta semana, la vocera presidencial Judy Meana
indicó que Martinelli mantiene su propuesta de devolver a su estado
original la referida ley y se revisarán los expedientes de los empleados
públicos contratados hace poco, pero que "quienes ingresaron por
méritos no deben temer".
Osvaldo Despaigne, secretario general de la
Asociación de Funcionarios del Ministerio de Economía y Finanzas, hizo un
llamado a las autoridades a sacar la política partidaria del servicio
público.
El líder sindical avaló las propuestas de ley del
gobierno que pretende derogar la ley especial del gobierno anterior y
restituirá las exigencias de méritos y tiempo de servicios de la Ley de
Carrera Administrativa original.
La administración también adelantó que se avecinan
medidas para abaratar el costo de vida de la Canasta Básica, luego de que
la Secretaría Nacional de Energía anunció la rebaja de los
combustibles, a partir de este sábado.
Martinelli, un próspero empresario de 57 años que
devino en político en sus años maduros, ha devuelto las esperanzas a los
ciudadanos de este país centroamericano que se quejan de las
prácticas de corrupción, la pobreza, el alto costo de la vida y la
inseguridad en las calles.
Los panameños, que lo eligieron con el 60 por
ciento de votos, han apoyado las medidas iniciales del presidente, que se
ha autocalificado como un político del siglo XXI y un
administrador, con aspiraciones de estadista, sin preferencias ideológicas
de derecha ni de izquierda.