BEIJING, 17 jul (Xinhua) -- Ahmed Gaafar, experto
sudanés sobre asuntos de China y sino-árabes, rechazó hoy viernes las
afirmaciones de que los disturbios ocurridos el 5 de julio en
Urumqi, capital de la región autónoma uygur de Xinjiang, en el
noroeste de China, constituían un conflicto étnico entre hanes y
uygures, y subrayó que los incidentes tendrán una escasa influencia
en la coexistencia pacífica de los diferentes grupos étnicos en
China.
Gaafar, que ha vivido en este país asiático durante
15 años, condenó las informaciones publicadas en medios de comunicación
extranjeros en las que se exageraban los incidentes en Xinjiang como
si se tratara de "ataques contra los musulmanes".
"Es ridículo e inaceptable. Este tipo de violencia
esporádica puede ocurrir en cualquier país, y no tiene nada que ver con
conflictos étnicos o religiosos", dijo el experto a Xinhua.
El académico sudanés, que se doctoró por la
Universidad de Peking, es ahora investigador del Instituto de Estudios de
Oriente Medio de la Universidad de Estudios Internacionales de
Shanghai.
"Lo que ocurrió en Urumqi ha sido amplificado por
las fuerzas separatistas que tratan de minar la unidad étnica. Los
ciudadanos chinos que yo conozco están en contra de la violencia, al
margen de si pertenecen a la etnia han o a la uygur".
"He viajado por toda China, y he encontrado con
frecuencia lugares en los que las mezquitas islámicas y los templos
budistas estaban muy cerca. Los ciudadanos chinos con diferentes creencias
y distintos grupos étnicos se llevan bien. Nunca he visto ningún
conflicto racial", añadió Gafaar.
Los disturbios en Urumqi, que dejaron a 192 personas
muertas y más de 1.600 heridas, obligaron al cierre de las mezquitas en el
área. Con el restablecimiento del orden social en la región,
todas las mezquitas en Urumqi habían vuelto a abrir sus puertas a los
fieles hoy.
Gafaar aseguró que el mundo árabe condenó a los
participantes en los disturbios y tenía fe en la capacidad del gobierno
chino.
"La política del gobierno sobre asuntos étnicos ha
garantizado el desarrollo de las minorías étnicas y Xinjiang es una de las
regiones del país que se ha beneficiado de ello. Las vidas de
uygures, tayikos, kazajos y hanes en Xinjiang han mejorado de forma
muy notable", añadió.
"Respecto a los uygures, redunda en su propio
interés el coexistir pacíficamente con los otros 55 grupos étnicos en
China y buscar la prosperidad común".
El producto interno bruto de la región de Xinjiang
subió desde 117.000 millones de yuanes (17.000 millones de dólares) en
1999 hasta más de 352.000 millones de yuanes (51.500 millones de
dólares) en 2007, lo que supone una subida interanual del 14,8
por ciento.
La renta disponible per cápita de los residentes
urbanos de Xinjiang se situó en 10.000 yuanes (1.460 dólares) en 2007, lo
que supone casi el doble de la cifra correspondiente a 1999, de
acuerdo con el Libro Azul del Desarrollo Económico en el Oeste de
China, publicado la semana pasada.
Gafaar también dijo que China ha hecho grandes
contribuciones al desarrollo mundial, mediante la promoción de
intercambios económicos con otras naciones, y el ofrecimiento de ayuda y
su respuesta a la crisis financiera global.
"Cualquier disturbio social en China no es
bueno para otros países. Una China próspera y estable beneficia al
mundo", añadió Gafaar.