BEIJING, 17 jul (Xinhua) -- Las autoridades de
transporte de Beijing están planeando introducir trenes de levitación
magnética hechos en China en su creciente sistema de transporte público,
con el fin de reducir las congestiones vehiculares, informa hoy
viernes la prensa local.
Li Xiaosong, portavoz del Comité Municipal de
Transportes de Beijing, confirmó el plan ayer jueves, y dijo que el comité
tiene el objetivo de modernizar el sistema de transporte para reducir a
menos de una hora el tiempo de recorrido dentro de la quinta avenida
de circunvalación de la ciudad, más conocida como el quinto anillo, de
aquí a 2015.
De acuerdo con el periódico Global Times de hoy, la
línea Datai será la primera en operar con trenes de levitación magnética,
comúnmente llamados maglev, y correrá entre el centro de tecnología
informática de Beijing, en el distrito de Haidian, y el distrito de
Mentougou, en el extremo oeste de la ciudad, pasando por el distrito de
Shijingshan.
Si bien este tipo de trenes puede alcanzar una
velocidad de hasta 500 kilómetros por hora, los que se usarán en la ciudad
circularán a un promedio de entre 80 y 100 kilómetros por hora, para
seguridad de los usuarios, de acuerdo con las autoridades.
"Los trenes maglev de velocidad media y baja son los
más indicados para las áreas urbanas de ciudades como Beijing", dijo
una fuente de Beijing Enterprises Holding Maglev Technology
Development Corporation, que se encargará de la investigación y
desarrollo del sistema.
Según la fuente, en comparación con los metros y los
trenes ligeros, los maglev son más respetuosos del medio ambiente, pues
son más silenciosos, emiten menos radiaciones, y son más eficientes
en el consumo de energía.
La oriental metrópoli china de Shanghai opera en
la actualidad la única línea comercial servida con trenes maglev en todo
el mundo. La línea, de 30 kilómetros de longitud, conecta el centro
del distrito comercial y financiero de la ciudad con
el aeropuerto internacional de Pudong. El sistema, de fabricación
alemana, entró en operación el 31 de diciembre de 2002.