SANTIAGO, 16 jul (Xinhua) -- Mientras la presidenta
Michelle Bachelet aceptó estudiar la propuesta de la Iglesia Católica de
un masivo indulto en ocasión de bicentenario de la república, la
derecha intenta extender este beneficio a militares condenados por
violaciones de los derechos humanos durante la dictadura de Augusto
Pinochet.
Este tema es muy sensible en Chile por la historia
de represión entre 1973 y 1990, cuando fueron asesinados más de 3000
personas, además de unos mil 200 detenidos, y unos 40 mil fueron
torturados, generando una fuerte polémica en el país.
"Se puede hacer indultos a distintas personas y yo
he señalado que el gobierno va a estudiar todas las propuestas y va a
mirar en qué casos esto va a ser una iniciativa que se aplique. No me
referí a ningún caso en particular", aclaró este miércoles la mandataria,
que durante su mandato ha concedido 61 indultos a reos por razones
humanitarias.
Pero el candidato presidencial derechista, Sebastián
Piñera, afirmó: "No hago ninguna diferencia entre si la persona es civil o
militar. Las razones humanitarias que yo invoco son válidas para
todos los seres humanos, y no hago distinción si es civil o es
militar".
De esta forma impulsa la opción de indultar a
miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros condenados por violaciones
de los derechos humanos, lo cual podría formar parte de su campaña
electoral para diciembre próximo.
El capellán general de Gendarmería, padre Jaime
Nawrth, explicó que eventuales beneficiados serían personas recluidas y
que deben cumplir ciertos requisitos, como tener más de 70 años de edad,
reclusos con enfermedades terminales o mentales, no videntes o
mujeres con delitos menores, etcétera.
Dijo que el ofrecimiento de la iglesia no rige para
reclusos involucrados en hechos de sangre o delitos peligrosos para la
sociedad.
En el país solamente hay una veintena de militares
en prisión por asesinatos de opositores durante el régimen militar, entre
ellos, el exdirector de Inteligencia del Ejército, general Manuel
Contrera, quien suma condenas por más de 170 años.
El presidente de la comisión de DDHH del senado,
Jaime Naranjo, dijo que "si bien respaldamos la propuesta de la Iglesia
Católica de impulsar un indulto limitado para el bicentenario (por razones
humanitarias), nunca apoyaremos un proyecto que incorpore a esta
iniciativa a los violadores de derechos humanos".
Las agrupaciones de detenidos desaparecidos y
ejecutados políticos, de ex presos políticos y otras entidades dedicadas a
la promoción y defensa de los DDHH en Chile reiteraron que no se deben
otorgar indultos a condenados por violaciones a ciudadanos y
responsabilizados de crímenes de lesa humanidad.
Más aún, estas organizaciones están exigiendo hace
años que se derogue la Ley de Amnistía que ha permitido no procesar y
menos condenar a miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros por casos
de violaciones de los derechos humanos.
La iglesia católica busca el indulto masivo a través
de una ley especial con motivo de la celebración del Bicentenario de la
república en el 2010. En ocasión del año 2000, esta institución
logró que se concediera e ese beneficio a más de 1.600 reclusos que
cumplían condenas menores a cinco años o con enfermedades
terminales, y a otros se les rebajara sus penas.
En los partidos de gobierno existen diversas
opiniones sobre la proposición de la iglesia: El presidente del Partido
Radical, José Antonio Gómez, dijo que la idea de indultar a militareses
"difícil de aceptar", pero su par de la Democracia Cristiana, Juan Carlos
Latorre, calificó como "extraordinario" que Bachelet "haya planteado
la posibilidad de que, revisando caso a caso, no se discrimine" a
los condenados por derechos humanos.
En tanto, el dirigente del Partido
Socialista, Camilo Escalona, dio un tímido respaldo al indulto, diciendo que si
bien "nos inclinamos contra la impunidad, no voy a objetar el que
en determinado caso un Presidente, en el cual depositamos
nuestra confianza, por razones excepcionales pueda hacer uso también de
ese gesto".