BEIJING, 16 jul (Xinhua) -- El ex embajador
palestino en China, Moustapha Saphariny, declaró que los violentos
disturbios del 5 de julio en Urumuqi, noroeste de China, tuvieron
intenciones políticas para provocar conflictos entre China y los países
árabes e islámicos.
Como un país en desarrollo, China ha mantenido
sólidas relaciones con países árabes e islámicos, comentó.
"China siempre apoya las correctas acciones del
pueblo árabe y sostiene los derechos de los países árabes en la escena
mundial".
"He vivido en China por más de 40 años. Hasta donde
sé, los musulmanes en China gozan de muchos beneficios", declaró Moustapha
Saphariny a Xinhua.
"Sus hijos tienen puntos adicionales en los exámenes
de ingreso a la universidad. Además gozan de políticas preferenciales en
cuidado de la salud y en otros aspectos".
Moustapha Saphariny ha vivido en China desde 1968 y
es presidente del Centro Arabe de Información (CAI) en Beijing.
Establecido en marzo, el CAI busca
promover los intercambios entre personas y la cooperación entre países árabes
y China en áreas como política, economía, ciencia y cultura.