
El XI Panchen Lama se inclina ante una estatua de Buda y reza
por la felicidad del pueblo tibetano.

El XI Panchen Lama visita el Templo Jokhang, el monasterio más
famoso de Lhasa, capital de la región autónoma del Tíbet, para rendir homenaje a
las estatuas de Buda y ofrecerles "hada", una pieza de seda blanca, tradicional
regalo de felicitación de los tibetanos y mongoles.