BEIJING, 16 jul (Xinhua) -- El Mercado de la Seda,
uno de los mercados de ropa más populares de Beijing, está buscando un
nuevo director general después de que el anterior responsable, Wang
Zili, presentara su dimisión a principios de esta semana, confirmaron
hoy jueves fuentes de la compañía.
La empresa no quiso dar detalles del paradero de
Wang, supuestamente involucrado en un juicio.
IntellectPro, un despacho de abogados con sede en la
capital china, denunció a Wang ante el Tribunal Popular del distrito de
Xicheng el pasado mes de febrero por haberle acusado de cobrar
una tasa a los propietarios de los puestos del mercado para
determinar si sus artículos violaban las leyes de propiedad intellectual.
Los abogados le pidieron una disculpa y una compensación de 500.000
yuanes.
Yu Tanzhen, asesor legal de la compañía, no quiso
comentar este caso en concreto pero admitió que el Mercado de la Seda ha
estado involucrado en juicios relacionados con derechos de propiedad
intelectual desde 2005 y está intentando hacer frente a problemas de
falsificación.
"El Mercado de la Seda ofrece a quien ocupe el
puesto de director general un salario de 500.000 yuanes (73.000 dólares)
al año", dijo Yu, quien añadió que es un sueldo "justo" para un
gerente profesional de una firma china.
Yu informó también de que el mercado se ha embarcado
en un proceso de renovación que implicará el cierre de 248 puestos
acusados de vender productos falsos, que serán reemplazados por
sastrerías, tiendas de ropa para niños y tiendas en las que se
venderán productos de artesanía y "sabores chinos".
El mercado dio a conocer su propia marca,
"Silkstreet", en enero de 2008 y advirtió de que cualquiera que la intente
falsificar tendrá que asumir responsabilidades.
El Mercado de la Seda nació en la década de los 80
del siglo pasado en una callejuela cercana a la zona de las embajadas en
Beijing y se hizo famosa por sus artículos falsos de diseño, que
atraían a muchos extranjeros.
Los comerciantes se trasladaron a un
edificio adyacente de cinco plantas el año pasado, momento en el que
los responsables decidieron eliminar los artículos falsos y convertirlo en
un mercado lleno de productos típicos de China como seda,
perlas, té, porcelana y artículos de artesanía antes de los Juegos
Olímpicos de Beijing.