RIO DE JANEIRO, 15 jul (Xinhua) -- Brasil creó un
centro de investigaciones destinado específicamente a identificar
sustancias con principios medicinales que puedan ser extraídas de peces
amazónicos, informaron hoy fuentes oficiales.
El objetivo del recién creado Centro de Estudios de
Adaptaciones de la Bioacuática de la Amazonía (Adapta) fue abordado
este miércoles en uno de los debates de la 61 Reunión Anual de la Sociedad
Brasileña para el Progreso de la Ciencia (SBPC), que se extenderá hasta el
próximo viernes en la ciudad amazónica de Manaos.
El Adapta, vinculado al estatal Instituto Nacional
de Pesquisas de la Amazonía (INPA) y en el que ya trabaja cerca de un
centenar de biólogos y científicos, fue presentado hoy en Manaos por el
propio director del INPA, Adalberto Val.
En declaraciones citadas por la agencia de noticias
G1, Val aseguró que la meta de los investigadores es identificar en los
próximos tres años al menos diez sustancias con valor comercial
extraídas de peces y de otros organismos acuáticos amazónicos que
puedan ser usadas en la producción de medicinas.
"Queremos productos de importancia veterinaria y
medicinas, como antibióticos y hormonas de crecimiento", aseguró Val, que
en los últimos años se ha dedicado a investigar cómo funcionan los
sistemas de respiración de los peces amazónicos.
El investigador citó específicamente los casos de
peces que consiguen sintetizar vitamina C, de otros que consiguen respirar
en diferentes tipos de agua y de los que, como el Jaraqui, consiguen
adaptarse tanto a las aguas oscuras y ácidas del río Negro como a las
claras y neutras del río Solimoes.
En su ponencia ante la SBPC, el investigador afirmó
que la posibilidad de identificar sustancias interesantes para la
medicina está relacionada a la gran diversidad de especies de peces
de la Amazonía.
"La región tiene la mayor cantidad de especies de
peces de agua dulce del mundo", dijo el biólogo, quien explicó que la
Amazonía ofrece desde ríos caudalosos y de diferente grado de acidez hasta
áreas inundables y pequeños riachuelos.
Según Val, el Adpata ya cuenta con un banco de datos
montado a partir de las investigaciones que habían sido realizadas sobre
los peces de la región y su capacidad para adaptarse a diferentes
ambientes, incluyendo las aguas contaminadas por la acción del
hombre.
"¿Será que no podemos usar las formas que los peces
usan para adaptarse?", se preguntó.
"A partir de los estudios de comportamiento de
los peces podemos prever situaciones, y comprender algunos procesos
que pueden ser usados por el hombre y que pueden reflejarse en
la calidad de vida", agregó.