BEIJING, 16 jul (Xinhua)
-- El Indice de Precios al Consumidor (IPC) de China, el principal
indicador de la inflación, cayó un 1,7 por ciento en junio de este año con
respecto al mismo lapso del año pasado, informó hoy jueves en Beijing el
Buró Nacional de Estadísticas (BNE).
De esta forma se completan cinco meses consecutivos
en los que se ha registrado una disminución desde que el índice cayera un
1,6 por ciento en febrero, la primera reducción desde octubre de
2002.
El indicador experimentó en junio un descenso del
0,5 por ciento respecto del mes anterior, y en mayo cayó un 1,4 por
ciento interanual.
Además, el IPC decreció en un 1,1 por ciento en la
primera mitad del año con respecto al mismo período de 2008.
Los precios minoristas de las mercancías cayeron un
1,4 por ciento en el primer semestre del año, y los de los alimentos, que
representan un tercio del índice, se redujeron en un 0,3 por
ciento.
"La disminución de la demanda del mercado y la
capacidad excesiva de producción son los principales factores que impiden
la recuperación del IPC", sostuvo Wang Yiming, subdirector de la
Academia de Investigación Macroeconómica, subordinada a la Comisión
Nacional de Desarrollo y Reforma, el órgano planificador de la economía
china.
Mientras tanto, la producción de cereales de verano
aumentó por sexto año consecutivo, por lo que los precios de éstos no
subirían en el corto plazo, dijo Wang. En China, los precios están
estrechamente relacionados con el suministro de cereales.
"Actualmente, los precios aún van cayendo, la
demanda es débil y la tasa de crecimiento económico está por debajo de su
potencial", precisó el portavoz del BNE, Li Xiaochao.
China no se enfrenta a un problema inflacionario,
puesto que la demanda todavía es débil, dijo Zhang Liqun, del Centro de
Investigación de Desarrollo del Consejo de Estado, el gabinete
del país.
"Tanto la inflación como la deflación perjudicarían
el crecimiento estable de nuestra economía nacional, y no deseamos
ninguna de ellas", indicó Li. "Queremos mantener los precios en
un nivel razonable", aseguró.
Un total de 7,37 billones de yuanes en nuevos
préstamos bancarios fueron concedidos en el primer semestre de este año,
4,92 billones más que en el mismo período del año pasado, según
estadísticas del Banco Popular de China, el emisor.
Por su parte, el Indice de Precios al Productor
(IPP), uno de los principales barómetros de la inflación al nivel de las
ventas al por mayor, cayó un 7,8 por ciento en junio con respecto al
mismo mes de 2008, según el BNE.
Este indicador descendió en mayo un 7,2 por ciento
interanual, y un 5,9 por ciento en los primeros seis meses frente al mismo
lapso del año pasado.
Los precios de compra de materias primas,
combustibles y energía disminuyeron un 8,7 por ciento interanual en los
primeros seis meses del año.
Pese a la ampliación de la caída en el IPC y el IPP,
la economía de China creció un 7,1 por ciento en el primer semestre
del año en curso con respecto al mismo período de 2008.