RIO DE JANEIRO, 14 jul (Xinhua) -- La técnica más
viable con que cuenta Brasil para secuestrar carbono es la reforestación
de grandes áreas devastadas, afirmó hoy el ingeniero Luis Gylvan Meira
Filho, investigador del Ministerio brasileño de Ciencia y Tecnología, en
un debate sobre el asunto en la ciudad amazónica de Manaos.
Meira Filho, ex presidente de la Agencia Espacial
Brasileña (AEB), fue el representante del Ministerio de Ciencia y
Tecnología en la conferencia "Tecnologías para el Secuestro de Carbono",
uno de los debates promovidos durante la 61 Reunión Anual de la Sociedad
Brasileña para el Progreso de la Ciencia (SBPC).
En la conferencia fueron discutidas las opciones
tecnológicas existentes actualmente para secuestrar el dióxido de carbono
(CO2) lanzado a la atmósfera y que provoca el efecto invernadero.
Según Meira Filho, uno de los representantes de
Brasil en el Panel Intergubernamental de Cambios Climáticos (IPCC) de la
ONU, las gran mayoría de las técnicas existentes aún no está totalmente
desarrollada y tiene costo bastante elevado.
Ante tales inconvenientes, aseguró, lo mejor que
Brasil puede hacer para secuestrar gas carbónico es forestar o reforestar
grandes áreas devastadas,ya que los árboles tienen capacidad para retener
carbono y liberar oxígeno por medio de la fotosíntesis.
"La mejor técnica conocida es el plantío de árboles.
Y Brasil tiene un gran potencial con acciones de forestación y
reforestación, tanto de bosques comerciales como nativos", afirmó.
Admitió, sin embargo, "que esta opción no es
suficiente, incluso porque el propio secuestro de carbono es un proceso
muy lento".
Según el especialista, los informes del IPCC sobre
los cambios climáticos muestran que el problema es real e inmediato y que
los gobiernos, además de comprometerse a reducir las emisiones de gases
contaminantes, tiene que adoptar medidas para secuestrar los ya
lanzados.
Aseguró que una de las medidas más estudiadas para
secuestrar el gas carbónico es la fertilización de los océanos con sales
de hierro para incentivar la reproducción de algas y plantas microscópicas
(plancton),organismos que también realizan fotosíntesis.
Agregó que teóricamente ese gas carbónico
secuestrado por las algas y el plancton quedaría atrapado en las
profundidades de los océanos, aunque admitió que aún hay dudas al
respecto.
"Faltan algunos experimentos para determinar si el
carbono realmente se hunde, que es lo esencial, ya que en caso contrario
todo el CO2 podría regresar a la superficie arrastrado por las
corrientes marítimas y escapar en la atmósfera", afirmó.
El especialista explicó que una de las principales
trabas para los proyectos de secuestro de carbono es su alto costo.
Según sus cálculos, para retirar una tonelada de gas
carbónico se necesita en promedio una inversión de unos 70 dólares, casi
el doble del valor actualmente pagado por el mercado. Por esa razón, con
un costo de la inversión superior a la ganancia, el secuestro de
carbono aún no es un negocio rentable.
"Para bajar el precio hay que trabajar a
gran escala. Se necesita el apoyo del Gobierno, ya que alguien tiene que
pagar por eso", dijo.