LIMA, 15 jul (Xinhua) -- El depuesto mandatario
peruano Alberto Fujimori (1990-2000) sería sentenciado por los delitos de
peculado y falsedad ideológica el próximo lunes 20 de julio, dejó entrever
hoy el presidente de la Sala Penal Especial (SPE), César San Martín.
En la mayor parte de la audiencia, que se inició
esta mañana y quedó inconclusa seis horas después, con una interrupción de
30 minutos, el abogado defensor, César Nakazaki, dio a conocer los
argumentos de derecho para rebatir la acusación del Ministerio
Público.
El tema se centra en el pago irregular de 52
millones 500.000 nuevos soles (15 millones de dólares, al cambio del año
2000) de Fujimori a su ex asesor y ex jefe virtual del Servicio de
Inteligencia Nacional (SIN), Vladimiro Montesinos, por compensación
de tiempo de servicios (a un promedio de un millón y medio de
dólares anuales).
Dicha suma fue extraída del erario mediante un
decreto supremo de urgencia, con el pretexto de financiar una campaña
militar frente a una posible "invasión" de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias Colombianas (FARC) a territorio amazónico peruano en la
frontera con Colombia.
Sin embargo, el dinero fue entregado a Montesinos el
22 de septiembre de 2000, ochos días después que estalló un grave
escándalo político con la difusión de un vídeo que marcó el
principio del fin del tercer gobierno de Fujimori (que empezó en
julio de ese año), y que "desapareció" por primera vez Montesinos
con rumbo a Panamá donde le negaron asilo político.
La defensa se centra en que los 15 millones de
dólares fueron devueltos al erario los primeros días de noviembre de 2000,
por lo que no configura el delito de peculado ni tampoco el de falsedad
ideológica, amparándose en que la Constitución peruana señala que el
jefe de Estado "no es responsable de los actos" que firman los
ministros.
El lunes 13, al iniciarse la causa, Fujimori pidió
la terminación anticipada de este juicio, acogiéndose a la
"responsabilidad limitada", pero negándose a reconocer los delitos y
negando que le corresponde pagar reparación civil al Estado.
El fiscal Avelino Guillén pidió ese día ocho años de
cárcel para Fujimori y el pago al Estado de 2 millones de nuevos soles
(660.000 dólares).
El procurador del Estado, empero, ha solicitado el
pago de 90 millones de dólares a favor del Estado, incluyendo los
intereses por el tiempo transcurrido.
Esta tarde, Guillén volvió a insistir que Fujimori
cometió delitos, aunque, cuando hacía uso de la palabra, la SPE decidió
suspender la audiencia para volver a citar para este viernes 17.
Fujimori cumple prisión por dos sentencias previas:
la dictada el pasado abril, de 25 años de reclusión por dos casos de
violación de los derechos humanos, y otra, anterior, de seis años de
prisión por el allanamiento ilegal de la casa de la esposa de Montesinos
en 2000.
Las condenas en Perú, de acuerdo con las normas
jurídicas, no se suman, sino que se incluyen en la que exprese mayor
tiempo.
Fujimori es juzgado en una sala de la
Dirección Nacional de Operaciones Especiales de la Policía Nacional del
Perú (Dinoes-PNP), a siete kilómetros del centro de Lima, y donde se
haya recluido desde septiembre de 2007, cuando fue extraditado de
Chile.