BEIJING, 15 jul (Xinhua) -- Científicos chinos han
adoptado un nuevo sistema de control de la calidad del agua potable a base
de peces vivos, inspirado por la práctica de alerta temprana de
fugas de gases tóxicos en minas de carbón, que consiste en bajar un
canario a los pozos.
Un dispositivo que contiene más de 20 peces pequeños
determina la concentración de contaminantes del agua de Beijing, dijo Wang
Zijian, profesor del Centro de Investigación de Ciencias Ecológicas
y del Medio Ambiente, subordinado a la Academia de Ciencias de
China.
"Estos peces protegen las fuentes del agua de la
capital de día y de noche", indicó Wang.
La máquina, ubicada en el suroeste de la ciudad,
contiene ocho cubetas, cada una con una muestra de agua y tres o cuatro
peces de entre dos y tres centímetros de largo.
"En caso de estar contaminada el agua cambia el
comportamiento de los peces, tal y como la velocidad de sus movimientos",
explicó Wang.
Esta alteración es detectada por el dispositivo, que
a su vez manda una señal de alarma a la pantalla del ordenador y a los
teléfonos móviles de los inspectores.
Para este sistema de monitoreo se han seleccionado a
los peces más sensibles a sustancias contaminantes, aseguró Wang.
"Tenemos a miles de estos peces en los depósitos de
cría", dijo, "principalmente killis japoneses y peces zebra de la India,
los más usados en este contexto por nuestros homólogos
internacionales".
Los animales de entre tres y cuatro meses de edad
son los más adecuados para esta tarea, añadió.
Cada partida de peces es reemplazada cada dos
semanas para evitar que se adapten a los componentes contaminantes,
subrayó Wang.
Los peces fueron transportados a Chengdu, capital
de la provincia suroccidental china de Sichuan, después del
fuerte terremoto del 12 de mayo 2008, para ayudar a garantizar la
seguridad de los recursos de agua potable de la ciudad.