BEIJING, 15 jul (Xinhua) -- Los esfuerzos por parte
de China para restaurar la estabilidad tras las fuertes revueltas en la
región noroeste china de Xinjiang, han sido valorados por parte de la
Organización de Cooperación de Shanghai (SCO, siglas en inglés), quien
reconoce que la estabilidad en esta parte del país es benéfica para todas
las naciones en la región.
La SCO, una organización regional fundada por China
y otras cinco naciones cercanas a la región de Xinjiang, Kazajistán,
Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán, declaró en un comunicado
que considera que las medidas tomadas por el gobierno chino pueden
restaurar la paz y el orden en ese lugar.
El apoyo de la SCO tuvo lugar debido a una buena
razón.
La declaración demostró que los estados miembros de
la SCO comprenden correctamente que la situación en Xinjiang es cercana
a lo que sucede en toda la región que la rodea, por lo que la
estabilidad en el centro y en el sur de Asia promoverá a su vez
la paz duradera y la prosperidad común de todos los países en el
área.
Xinjiang ha sido conocida históricamente por su
importante lugar en la internacionalmente famosa Ruta de la Seda, la cual
conectó alguna vez al Este con Occidente, a través de
intercambios comerciales y culturales.
El comercio y la cultura en la Ruta de la Seda
floreció durante las dinastías Han y Tang, cuando la estabilidad reinaba.
En otros momentos, cuando las turbulencias azotaban Xinjiang, los negocios
decaían y los intercambios culturales se estancaban, afectado
incluso la región de Asia central.
La Ruta de la Seda fue rejuvenecida durate los
momentos actuales de la globalización. Desde la reforma y apertura de
China, Xinjiang se ha desarrollado hasta convertirse en una región
sumamente importante para el comercio terrestre entre el centro, sur
y este de Asia.
El volumen comercial con las naciones que rodean la
región superó los 14.000 millones de dólares en 2008, y la capital
regional de Urumqi se ha convertido en la ciudad más próspera en
Asia central.
Todos estos logros están basados en una estabilidad
social duradera.
Las décadas de la estabilidad de Xinjiang no sólo
han contribuido a la paz y al bienestar de los grupos étnicos que
habitan la región, sino que también han impulsado el desarrollo del
centro y sur del continente asiático.
Tal y como el presidente tayiko lo expresó alguna
vez, la región china de Xingjiang, la cual es fronteriza con Tayikistán,
ha tenido un papel fundamental, enorme y directo en el desarrollo de
los lazos bilaterales, en áreas tales como la economía y el
comercio.
No obstante, las tres fuerzas del terrorismo,
separatismo y extremismo han probado ser contraproducentes para la
estabilidad social y el bienestar del pueblo. Mientras que utilizan los
medios de comunicación para crear confusión, las fuerzas también han
recurrido a la violencia para quebrantar la estabilidad social.
Algunos países de Asia cental, como Pakistán y
Afganistán, también han sido víctimas de estas fuerzas del mal. Tras haber
sido plagadas por estas fuerzas, han atestiguado caos, mientras que
su desarrollo se ha postergado.
Las fuerzas del mal también han cruzado las
fronteras para propagar la violencia y el terrorismo al establecer campos
de entrenamiento. Ya se han descubierto las conexiones entre estas
fuerzas y los recientes disturbios en la capital de Xinjiang, la
ciudad de Urumqi.
La lucha en contra de estas fuerzas del mal
traerán un gran beneficio a los países del centro y sur de Asia, ya que
la evidencia ha demostrado que las "tres fuerzas malignas"
provocan únicamente el detrimento, no sólo en contra de Xinjiang, sino
de toda la región.