RIO DE JANEIRO, 14 jul (Xinhua) -- La Universidad de
Brasilia (UnB) está en fase final de pruebas de un cohete que desarrolló
para la Agencia Espacial Brasileña (AEB) y que pretende presentar en
agosto próximo, informó hoy la estatal Agencia Brasil.
La asociación con la Universidad de Brasilia fue una
de las 16 incluidas en el decreto de renovación del Uniespacio, el
programa de la Agencia Espacial Brasileña para promover la investigación
espacial en diferentes universidades del país.
El decreto que renueva los proyectos ya en marcha,
especialmente de electrónica embarcada y propulsión espacial, y que
detalla los nuevos proyectos a desarrollar y que recibirán recursos
públicos fue publicado hoy en el Diario Oficial de la Unión.
Los acuerdos de la AEB con las universidades prevén
desde el desarrollo de piezas necesarias para la fabricación de vehículos
y plataformas espaciales hasta la fabricación de computadores a bordo
y sensores para sistemas de control de satélites.
El más ambicioso de los programas es el de la
Universidad de Brasilia para desarrollar un cohete con motor híbrido, que
es coordinado por el ingeniero mecánico Carlos Alberto Gurgel y está en
fase final de pruebas.
El llamado cohete Santos Dumont 2 (SD-2) será
presentado el próximo mes en una exhibición en la sede del estatal
Instituto Tecnológico de la Aeronáutica (ITA) en la ciudad de Sao José dos
Campos.
El cohete, proyectado para superar los 10.000 metros
de altitud, puede ayudar a la Agencia Espacial Brasileña a capacitar
personal y a hacer ejercicios de logística en los centros de lanzamiento
del país.
El aparato cuenta con una tecnología de propulsión
inédita en América Latina, ya que su motor es híbrido: funciona a partir
de una mezcla de oxido nitroso (combustible líquido) y de una especie de
parafina (combustible sólido).
La principal ventaja del motor híbrido es que es más
barato y simple de ser operado.
De acuerdo con Gurgel, su manipulación es más segura
debido a que la combustión puede ser interrumpida en cualquier momento
gracias a una válvula que controla la inyección del combustible
líquido.
Los aportes técnicos de los universitarios y los
150.000 reales (unos 75.000 dólares) financiados por la AEB han permitido
la fabricación de un cohete a un precio irrisorio frente al que tiene
un cohete comercial.
La última prueba con el cohete fue realizada el 20
de junio pasado,cuando los universitarios testaron el desempeño del motor
del aparato en posición de lanzamiento y verificaron la necesidad de
sustituir uno de los componentes.
"La tapa que veda el combustible no resistió debido
a la variación entre la temperatura de la parte inferior del cohete
(2. 500 grados centígrados) y del óxido nitroso (80 grados centígrados
negativos). Pensábamos que el aluminio aguantaría pero concluimos
que tenemos que revestirla con una capa de polímero", explicó
Gurgel.
La previsión es que el cohete sea lanzado en
un futuro desde el Centro de Lanzamiento Barreira do Inferno, en el
estado brasileño de Río Grande do Norte.