SANTIAGO, 14 jul (Xinhua) -- Los presidentes de los
países socios y asociados del Mercado Común del Sur (Mercosur) efectuarán
su cumbre semestral el 24 de este mes en Asunción, la capital de
Paraguay.
La desaceleración global, conflictos comerciales
internos, políticas sociales y las trabas a la adhesión de Venezuela como
socio pleno figurarán en el temario de la reunión de los
gobernantes.
El Mercosur tiene como socios plenos a Argentina,
Brasil, Paraguay y Uruguay, y como países asociados a Venezuela, Bolivia,
Colombia, Chile, Ecuador y Perú.
La cumbre de los mandatarios, el 24, será antecedida
por una reunión de los cancilleres del bloque, el 23.
Aunque invitó a 10 presidentes, el gobierno
paraguayo expresó confianza en la asistencia de al menos ocho gobernantes
a la reunión.
El jefe de Estado de Venezuela, Hugo Chávez, no ha
confirmado su asistencia pero las autoridades paraguayas la dan por
descontada.
También asistirán a la cumbre el secretario general
de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel
Insulza, y directivos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID).
Venezuela no ha logrado su adhesión como socio pleno
del Mercosur debido a objeciones de los congresos de Brasil y Paraguay que
no la han ratificado.
Al término de la cumbre, el presidente paraguayo
Fernando Lugo entregará la presidencia semestral del Mercosur a su colega
uruguayo Tabaré Vázquez.
Lugo ha propuesto la integración del bloque con
enfoque social a fin de eliminar la desigualdad entre los ciudadanos de la
subregión sudamericana.
Como es habitual en estas cumbres, el aspecto
económico y comercial del proceso de integración es uno de los temas
candentes de la agenda, que también incluye los impactos de la crisis
económica mundial y sus efectos en los países del bloque.
La eliminación del doble cobro del Arancel Externo
Común (AEC) debió aprobarse en diciembre de 2008, pero debido a
desacuerdos se pospuso para julio de este año y los negociadores uruguayos
anticiparon otra falta de consenso.
El gobierno de Paraguay presentará un informe sobre
las trabas comerciales que afronta por parte de Argentina y Brasil, los
socios mayores del bloque.
El Mercosur es una asociación de pueblos y no de
gobiernos", afirmó el presidente Lugo.
La ceremonia final de la cumbre en Asunción se
realizará en un estadio de fútbol o en un espacio público que albergue por
lo menos a unas 3.000 personas.
Lugo expresó confianza en que su colega uruguayo
Tabaré Vázquez logre el consenso necesario para materializar el nuevo
sistema aduanero, una tarea pendiente del pacto subregional.
La cumbre debió efectuarse a principios de ese mes,
y el mismo trasfondo de su aplazamiento. La falta de respuesta de Brasil a
los reclamos de Paraguay sobre el Tratado Binacional de Itaipú, reflejó
el delicado momento del pacto subregional.
Brasil rechaza el reclamo paraguayo de precios más
justos por la energía de la gran represa de Itaipú, que Asunción le vende
a Brasilia. La energía es la gran "mercancía" de los paraguayos y el
precio que Brasil les paga es muy inferior al internacional.
Para enfrentar la crisis económica global, Brasil y
Argentina han adoptado políticas proteccionistas a su industria, que
esencialmente son muy similares.
Brasil se ha quejado por las barreras comerciales de
Argentina, que han significado demoras superiores a los 60 días para
liberar los productos brasileños.
La problemática ha suscitado que los importadores
argentinos se desistan de comprar productos brasileños y los fabricantes
brasileños optaron por reducir voluntariamente sus embarques.
Al propio tiempo, Brasilia se apresta a imponer
licencias no automáticas de importación para demorar las importaciones de
productos argentinos, entre ellos vehículos, autopartes, alimentos,
lácteos, químicos y fertilizantes.
El gobierno brasileño considera demandar a Argentina
en la Organización Mundial de Comercio.
Esta situación no ha impedido que Brasil y Argentina
sienten las bases de lo que podría considerarse el inicio de un sistema
financiero regional o un "swap" monetario por el equivalente a 1.500
millones, que podría ser formalizado en la cita de Asunción.
El mecanismo permitirá financiar el comercio en
monedas locales y soslayar al dólar estadounidense. Varios países han
comenzado a usarlo como la antesala para la emergencia de nuevas monedas
que reemplacen al dólar como moneda fuerte global.
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay crearon en
1990 el Mercosur mediante el Tratado de Asunción para fomentar la
integración entre las cuatro naciones.
El bloque, a decir de expertos, no ha pasado de
ser una agencia aduanera, sin alcanzar el objetivo de la libre circulación
de bienes, servicios y factores productivos entre los socios.