BEIJING, 14 jul (Xinhua) -- Los sangrientos
desórdenes que dejaron 184 muertos y 1.680 heridos en la Región Autónoma
Uygur de Xinjiang en el noroeste de China, fueron seguidos de
distorsionados reportes de la prensa occidental sobre los eventos
del 7 de julio.
Aquellos irresponsables reportes de la prensa han
sido denunciados por el público alrededor del mundo, por quienes
prefieren confiar en la prensa de China, entre ellos Radio
Internacional de China (CRI, sigla en inglés).
Roberto Carlos de Estados Unidos señaló que condenó
la violencia en Xinjiang y se sintió enojado por que muchos medios
de prensa occidentales distorsionaron lo ocurrido. El criticó a una
estación de televisión en el estado de La Florida por "dañar la
imagen de la República Popular China reportando divisiones".
Khelil Abdelkader de Argelia señaló que estaba
sorprendido por un número de reportes distorsionados sobre Xinjiang en la
prensa occidental.
Abdelkader, quien visitó China a comienzos de este
año como uno de los auditores premiados de CRI, señaló que tuvo contacto
con minorías. Agregó que estaba impresionado por sus "armoniosas y
felices vidas en la era de la Política de Reforma y Apertura, y bajo
las políticas preferenciales del gobierno".
El argelino señaló que la prensa occidental debería
respetar los hechos y seguir las reglas profesionales y morales al
reportar sobre Xinjiang.
"Hago un llamado a las organizaciones de prensa para
que se rijan por sus requerimientos profesionales y eviten hacer daño a
la imagen de otras naciones por sus intereses egoístas", señaló
el auditor.
Idriss Booudina de Marruecos señaló que varios
medios de prensa occidentales han desarrollado una torcida imagen de los
desórdenes en Xinjiang para confundir al público y difamar a China.
"Tenemos nuestras propios ojos y oídos, y nuestro
propio juicio. Creemos que todos los musulmanes son amantes de la paz,
y nos sentimos disgustados por aquellos falsos musulmanes que invocan
el nombre de una religión por el propósito de intereses egoístas", declaró
Booudina.
"Ellos están listos para ser aplastados por la
justicia tarde o temprano", agregó la auditora.
Nasser Dhefeer de Egipto señaló que sintió tristeza
por los desórdenes en Xinjiang. Denunció a los atacantes por intentar
destruir la unidad nacional a través de la violencia.
"Sinceramente rezo para que la sangrienta
tragedia no ocurra otra vez", señaló Dhefeer.