XINING, 14 jul (Xinhua) -- Las temperaturas en la
cuenca Qaidam, en el noroeste de China, están aumentando más rápidamente
que en el resto del país a causa del cambio climático, aseguraron
hoy martes meteorólogos chinos.
Los expertos advirtieron de que este incremento
podría también aumentar la frecuencia de sequías y plagas a largo plazo en
esta cuenca ubicada al noreste de la meseta Qinghai-Tíbet.
"La temperatura media en la cuenca ha subido 0,44
grados centígrados cada diez años en las últimas cuatro décadas, una
cifra mucho mayor que la media del resto del país, que se sitúa
entre los 0,05 y los 0,08 grados cada diez años", explicó el subjefe
del Buró Meteorológico de la prefectura autónoma mongola y tibetana de
Haixi (Qinghai), Gouri Dorje.
El funcionario añadió que los datos climáticos de la
cuenca registrados entre 1961 y 2008 revelan que la tasa anual de
precipitaciones también ha aumentado significativamente, provocando
la expansión de los lagos y el crecimiento del nivel de los ríos.
"El lago Hala, formado por el agua procedente de los
glaciares, tenía en 2008 una superficie 7,38 kilómetros cuadrados más
grande que en 2005", indicó.
El buró ha predicho que la temperatura en la cuenca
Qaidam en los próximos 10 ó 20 años será 0,5 grados más alta que en la
década de 1990.
"En la próxima década, la cuenca recibirá entre un 5
y un 19 por ciento más de precipitaciones y un 10 por ciento más de agua
de los ríos que en los años 1990, lo que facilitaría la recuperación
de los pastos a corto plazo", afirmó Dorje.
Sin embargo, el meteorólogo advirtió de que el
aumento de las temperaturas podría provocar desastres naturales como
sequías y plagas a largo plazo.
La cuenca Qaidam tiene una superficie de 250.000
kilómetros cuadrados y es rica en lagos de agua salada, petróleo, gas
natural y otros recursos minerales.
Dorje indicó que es probable que el calentamiento
global implique también un aumento de los costes agrícolas en la
zona.
El funcionario aseguró que el estudio realizado
por el buró meteorológico aportará las pruebas científicas necesarias
para que los departamentos de planificación agrícola elaboren las
medidas adecuadas para contrarrestar estos problemas.