LISBOA, 13 jul (Xinhua) -- Guinea Bissau participa
en la segunda edición de los Juegos de la Lusofonía que se celebran en
Portugal, gracias al apoyo económico del Comité Olímpico Internacional
(COI), debido a que el estado guineano se negó a pagar los gastos de su
delegación.
Días antes del inicio de los juegos, que se celebran
desde el sábado anterior y hasta el próximo 19 de julio, el equipo de
Guinea Bissau desconocía su situación para participar en Juegos de la
Lusofonia, debido a las dificultades financieras del país y a la
inestabilidad política tras el asesinato del presidente Nino Vieira
en marzo pasado.
Una vez en Lisboa, el jefe de la delegación de
Guinea Bissau, Alberto da Silva Dias, dijo que lo más importante es poder
competir en Lisboa, gracias al esfuerzo del Comité Olímpico de Guinea
Bissau que consiguió el respaldo del COI para tener una representación
mínima.
El equipo de Guinea Bissau está representado en
Lisboa por una comitiva formada por 34 atletas, un número más reducido que
los 79 atletas iniciales, sin embargo se trata de un número importante en
comparación con la primera edición de los juegos, celebrada en 2006
en Macao (China), en la que sólo compitieron 12 atletas guineanos.
Con el recorte de atletas, Guinea Bissau sólo
compite en Lisboa en las modalidades de atletismo, fútbol sala y
baloncesto.
"En el último momento tuvimos que reducir el equipo
de fútbol e improvisar un equipo de fútbol sala y de baloncesto desde
Lisboa", explicó el dirigente guineano al enumerar las dificultades de
Guinea Bissau en esta edición.
"Estar presente ya es una victoria (...) Nuestra
presencia simboliza la unión lusófona, queremos mostrar que Guinea, más
allá de las cosas que han sucedido, tiene cosas buenas y hemos venido a
dar nuestra contribución a esta familia", señaló Alberto da Silva
Dias.
Guinea Bissau no es el único país que ha necesitado
apoyos externos para participar en los Juegos de la Lusofonía.
La comitiva de Timor Oriental, compuesta por
40 elementos, fue subsidiada por la Fundación Oriente, tras la
intervención de la ex corredora portuguesa Rosa Mota, quien es miembro del Consejo
de Gestión de la Comisión Organizadora de los juegos en los
que participan más de 1.300 atletas de 12 países.