WASHINGTON, 13 jul (Xinhua) -- El Banco Mundial dijo
hoy que se espera que los flujos de remesas para los países en desarrollo
sean de 304.000 millones de dólares USA en 2009, 7,3 por ciento menos que
los 328.000 millones de dólares USA calculados en 2008.
El Banco Mundial dijo que las remesas son
relativamente resistentes porque los trabajadores emigrantes que viven en
el extranjero han resultado relavitamente poco afectados por la crisis
financiera mundial, aunque han descendido los nuevos flujos de
migración.
Sin embargo, entre los elementos de riesgo para la
perspectiva incluyen la incertidumbre sobre la profundidad y duración de
la crisis actual, los movimientos impredecibles en los tipos de cambio
y la posibilidad de que puedan reforzarse los controles a la
inmigración en los principales países de destino.
"Existe un riesgo de que el creciente desempleo
provoque mayores restricciones a la inmigración en los principales países
de destino. Esas restricciones frenarán las remesas más de lo previsto",
dijo Hans Timmer, director del Grupo de Perspectivas de Desarrollo del
Banco Mundial.
Las remesas se han desacelerado desde el último
trimestre de 2008. De acuerdo con una reciente revisión a la baja en el
pronóstico del Banco Mundial sobre el crecimiento económico, la nueva
actualización sobre los flujos de remesas destaca el impacto de la actual
crisis financiera y describe amplias tendencias específicas por región y
por país.
Los nuevos pronósticos muestran un descenso de 6,9
por ciento en las remesas para la región de América Latina y el Caribe,
principalmente debido a la desaceleración en el sector de
construcción estadounidense.
Sin embargo, los flujos a Asia del Sur y Asia del
Este han sido fuertes, pero se espera que las remesas desciendan algo en
2009.
La India, China y México conservan su posición como
los principales receptores de remesas de trabajadores emigrantes entre
los países en desarrollo.
Las economías más pequeñas como Tayikistán,
Moldavia, Tonga, Lesotho y Guyana son los principales receptores en
términos de la proporción de las remesas en el producto interno bruto
(PIB). Las remesas superan una cuarta parte del PIB en estos países.
"Las remesas ofrecen una línea de vida a
muchos países pobres", dijo Dilip Ratha, economista principal del Grupo
de Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial. "Incluso un pequeño
descenso de entre 7 y 10 por ciento puede representar dificultades
significativas para la población y los gobiernos, especialmente para aquellos
que enfrentan déficits financieros externos", dijo.