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COMENTARIO: Las mentiras no encubren ningún hecho
  13.07.2009 Actualizado a las 17:58:18
 

     BEIJING, 13 jul (Xinhua) -- Después de negar su implicación en la revuelta del 5 de julio en Urumqi, capital de la Región  Autónoma Uigur de Xinjiang en China, el Congreso Mundial Uigur  (CMU) y su presidenta Rebiya Kadeer se han ocupado de intentar  manipular los hechos propagando una serie de mentiras y falseando  la realidad. 

     Sin embargo, las tácticas de los separatistas se han  evidenciado una tras otra, y Kadeer ha sido descubierta como  embustera por sus propias "verdades". 

     El martes, el CMU firmó un artículo de opinión en nombre de  Kadeer en el diario estadounidense Wall Street Journal y concedió  una entrevista a la cadena británica BBC para repetir sus  reivindicaciones de que 400 uigures habían sido asesinados en  Urumqi y otros 100 en Kashgar, la segunda ciudad más grande de la  Región Autónoma Uigur de Xinjiang. 

     "Pero sus reivindicaciones parecían entrar en conflicto  directamente con los testimonios de testigos y otras informaciones recogidas por los medios de comunicación internacionales sobre el  terreno, en Urumqi, durante los últimos tres días", indicaba una  crónica del periódico británico The Daily Telegraph enviada desde  Urumqi el miércoles. 

     También el miércoles, las mentiras del CMU se pusieron de  manifiesto en Munich (Alemania). En una rueda de prensa organizada por el CMU, los asistentes utilizaron fotografías para hacer una  contundente réplica a las acusaciones de la organización de que  entre 600 y 800 uigures habían muerto en las reyertas de Urumqi el 5 de julio. 

     Aparte de los números, el CMU y Kadeer también han sido  meticulosos sobre la imagen de "evidencia" que mostraban a los  medios de comunicación internacionales. 

     En una entrevista con Al Jazeera el martes, Kadeer mostró una  fotografía que pretendía ilustrar a "manifestantes uigures  pacíficos" en Urumqi y cómo habían sido tratados por la policía.  Luego se descubrió que esa fotografía se había obtenido de una  imagen de una página web china acerca de una protesta sin relación alguna ocurrida en Shishou, provincia china de Hubei, el 26 de  junio. 

     Otra fotografía facilitada por la Asociación Uigur de Estados  Unidos para el "Turquestán Oriental" mostraba a separatistas  reunidos delante de la embajada china en Ankara (Turquía) y con  ella se pretendía ilustrar cómo los uigures habían sido  perseguidos en las revueltas del 5 de julio; sin embargo, se  identificó esa imagen como una escena de un accidente de tráfico  captada el 15 de mayo a miles de kilómetros, en Hangzhou,  provincia china de Zhejiang. 

     Los separatistas están haciendo engreídos cálculos con sus  evidentes mentiras. En primer lugar, tratan de encubrir su función de instigadores y autores intelectuales de la revuelta del 5 de  julio en Urumqi y edulcorar sus atrocidades y violencia hablando  de "protestas pacíficas". 

     En segundo lugar, distorsionan la verdad, desacreditan las  políticas del gobierno chino respecto a la minorías étnicas,  sabotean la unidad nacional y siguen con sus actividades para  enardecer a la muchedumbre avivando el odio. 

     En tercer lugar, juegan la "carta de la víctima" y definen a  los malhechores como "no privilegiados" y "manifestantes  pacíficos" a fin de ganarse el apoyo y la solidaridad de la  comunidad internacional. 

     Las mentiras, no obstante, los disuelven a ellos mismos ante la verdad. Los separatistas como Kadeer están al límite de sus  posibilidades. Sólo podrían prepararse para fabricar nuevas  mentiras que enmienden las que han fallado. 

     Lo único que pueden conseguir al final es poner en evidencia  sus feas catacterísticas como separatistas del "Tusquestán  Oriental" y hacer el ridículo con sus mentiras.