BEIJING, 13 jul (Xinhua) -- Un biólogo
estadounidense advirtió en Beijing que dos tercios de las especies del
mundo podrían desaparecer en el siglo XXI, y que "una gran mayoría" de
ellas podrían incluso extinguirse antes de ser identificadas por los
humanos.
Peter Raven, presidente del Jardín Botánico de
Missouri, dijo el domingo pasado en su discurso pronunciado durante el
XXIII Congreso Internacional de Biología de la Conservación (ICCB,
iniciales en inglés), que las especies de la tierra están
desapareciendo a un ritmo acelerado debido a la destrucción de sus
hábitats, al cambio climático y a la amplia propagación de especies
extranjeras invasivas provocada por las actividades humanas.
"Actualmente, varios miles de especies se están
perdiendo cada año", dijo Raven, quien añadió que "dentro de poco el
número podría subir incluso a más de 10.000 (por año)".
El XXIII ICCB, organizado conjuntamente por la
Sociedad de Biología de la Conservación, la Academia de Ciencias de China
y la Administración Estatal de Silvicultura de China, fue inaugurado
ayer domingo, y se prolongará durante cinco días. Es la primera vez
que el certamen se lleva a cabo en Asia, y en esta ocasión participan
cerca de 1.200 investigadores y biólogos procedentes de 74 países.
China, gracias a su enorme territorio, numerosas
cordilleras y ricos ecosistemas tropicales a lo largo de su frontera
meridional, cuenta con alrededor de una octava parte del total de las
especies de organismos eucarióticos del mundo, dijo Raven.
"No obstante, la biodiversidad de China está siendo
destruida tan rápido como en otras partes del mundo", advirtió.
Para evitar la pérdida rápida de especies a nivel
global, Raven propuso que la información sobre las especies sea recolectada
y difundida tan rápida y ampliamente como sea posible, con el fin
de generar conciencia en el público sobre la protección de la fauna
y la flora.
Asimismo, pidió la ampliación de parques y
reservas naturales, así como una cooperación más profunda dentro de la
comunidad internacional para desarrollar nuevas tecnologías tendientes
a mantener la sostenibilidad bilógica, permitiendo a una
apropiada población de habitantes vivir en un sitio que sea de su agrado,
y estableciendo niveles aceptables de consumo para cada
individuo.