LA HABANA, 12 jul (Xinhua) -- La prima ballerina
assoluta Alicia Alonso calificó de experiencia enriquecedora su
reencuentro con el público de Nicaragua, tras 18 años de ausencia, tras
una breve temporada del Ballet Nacional de Cuba en ese país.
En declaraciones a la prensa, Alicia Alonso rememoró
el disfrute del público, que dijo "aplaudía con un entusiasmo tremendo en
los momentos exactos, su goce artístico y el cariño con que nos recibían
eran palpables".
Al terminar las funciones, cuando salió para
agradecer la acogida al ballet cubano, recibió una ovación, con el
auditorio puesto de pie.
"Fue como un desborde emocional y en ese momento
pensé cuánto me hubiera gustado haber seguido bailando para hacerlo ante
un público como ese".
Del 4 al 9 de julio el Ballet Nacional de Cuba se
presentó en el Teatro Rubén Darío una programa que alternó pasajes de
obras clásicas como la suite de "Don Quijote", y el pas de deux del "II
acto de El lago de los cisnes con Bahkti", una pieza del fallecido
Maurice Béjart inspirada en el folclore indio.
Como complemento esencial, también se presentaron
dos coreografías de Alicia Alonso: "Desnuda luz de amor" y "En las
sombra de un vals".
El cierre de la temporada Alicia Alonso recibió una
Medalla de Oro por los 40 años de la inauguración del Teatro Rubén Darío,
del que, dijo, conserva un recuerdo teñido de nostalgia, pues fue donde
por primera vez bailó "Gislelle" fuera de Cuba.
Alicia Alonso también recibió un diploma de
reconocimiento, del ministro de Cultura de Nicaragua, Luis Morales.
"Todo eso lo enriquece a uno interiormente; es un
incentivo, una especie de acicate artístico y humano que lo marca a uno
para la vida, lo insta a seguir luchando por lo que uno quiere y considera
positivo, ennoblecedor, correcto", añadió.
La bailarina dijo que el público y las autoridades
culturales de Nicaragua quieren que la compañía regrese con un ballet
completo, "de una noche, como los llamaban antes".
"También solicitaron nuestra colaboración y que les
enviemos profesores, coreógrafos y asesoría técnica", agregó.
"Incluso nos pidieron una pareja de bailarines para
un festival que realizarán este año y vamos a complacerlos. Estamos
dispuestos a ayudarlos, como lo estamos haciendo ahora en países de
Suramérica", indicó.
Considerada internacionalmente como una leyenda viva
de la danza, Alicia Alonso recibirá el próximo 15 de julio un nuevo
tributo en Cuba, por parte del Royal Ballet de Londres, una de las
compañías más prestigiosas del mundo.
El próximo miércoles el Royal presentará una función
en su honor con un programa que incluye el pas de deux del "II acto de
Giselle".
En una fecha similar, pero de 1946, Alicia
Alonso bailó ese ballet en el Covent Garden, de la capital británica.