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La discreta batalla por el "pre sal"
  12.07.2009 Actualizado a las 09:38:15
 

    RIO DE JANEIRO, 11 jul (Xinhua) -- Una de las noticias llamativas  de esta semana fue proporcionada por dos compañías petroleras  estadounidenses, que anunciaron no haber encontrado petróleo ni gas  natural en un pozo perforado en el "pre sal". 

     De acuerdo con el anuncio de Exxon Mobil y Hess Corporation, el  pozo perforado en el campo de Guaraní, situado en el área de  concesión BMS-22, en la cuenca de Santos, no reveló la existencia de  hidrocarburos, siendo lo que se llama un "pozo seco". 

     El anuncio llamó la atención porque es el primero, de los 16  pozos ya perforados en la formación conocida como "pre sal", que no  encontró petróleo o gas. 

     El "pre sal" es una formación situada profundamente bajo el fondo  del océano Atlántico, para llegar a la cual hay que atravesar una  capa de sal de 2.000 metros de espesura, donde se descubrieron ricos  yacimientos de crudo de buena calidad. 

     Hasta ahora la empresa brasileña Petrobras, que descubrió esa  formación, había perforado 15 pozos en las seis áreas de concesión  en que es la operadora, con un índice de aprovechamiento del 100 por  ciento: todos encontraron petróleo. 

     También llamó la atención el hecho de que la empresa petrolera  nacional emitiese una nota en la que afirma que la ocurrencia de  nuevos "pozos secos" es muy "improbable", dados los modelos  geológicos conocidos, la cantidad de datos sísmicos disponibles y su  propia experiencia exitosa. 

     Enseguida el panorama empezó a quedar más claro. Varios conocidos  defensores de que se aplique en el "pre sal" el mismo sistema de  concesiones vigente hasta ahora para los campos petroleros comunes  salieron a comentar el hecho. 

     El analista de Modal Asset, Eduardo Roche, señaló que el "pozo  seco" perforado por las empresas estadounidenses "es un alerta  suficiente para que el gobierno reevalúe lo que hará" en el "pre sal" . 

     Joao Carlos de Lucca, presidente del Instituto Brasileño del  Petróleo (IBP), que reúne a las empresas privadas, considera que el  campo de Guaraní comprueba los altos costos y las dificultades de la  extracción de ese petróleo. 

     Ambos enfatizaron que la justificación para cambiar el régimen de  exploración y explotación en el "pre sal" era el índice de 100 por  ciento de aciertos, algo muy raro en la industria petrolera, que  ahora fue puesto en tela de juicio con la experiencia de Exxon y  Hess. 

     También asociaron el bajo nivel de riesgo con la idea,  predominante en el gobierno, de crear un régimen de producción  compartida en el que las empresas petroleras podrían ser contratadas  como operadoras, simplemente. 

     Ahora, dijo el consultor geológico y ex director de la Agencia  Nacional del Petróleo (ANP), John Forman, ya no se justifica la  "euforia" con que empezó a discutirse el nuevo marco regulador de la  actividad en el "pre sal". 

     Es que, coincidentemente, la comisión interministerial encargada  de elaborar el anteproyecto de nuevo marco regulador parece haber  unificado sus posiciones y está lista para entregar al presidente  Luiz Inácio Lula da Silva sus conclusiones. 

     Por lo que ha trascendido, parece haber consenso entre los  integrantes de la comisión con respecto a recomendar al presidente  la adopción de lo que se ha llamado "el modelo noruego", cuyos  buenos resultados son conocidos. 

     Se trataría de crear una nueva empresa estatal, de dimensiones  muy reducidas, que administraría los yacimientos del "pre sal" y  contrataría a empresas petroleras para que los explotasen,  pagándoles por sus servicios. 

     Los resultados de la venta del petróleo así obtenido formarían un  fondo estatal, cuya renta se utilizaría para financiar una educación  de mejor calidad y programas sociales, reservando el capital para  inversiones estratégicas. 

     Ese modelo no interesa mucho a las empresas del sector, que  preferirían la manutención del actual sistema de concesiones, en el  que las empresas son dueñas del petróleo que extraen, a cambio del  pago de "royalties". 

     La discusión pública parecía perdida, pero la aparición del  famoso "pozo seco" en el área BMS-22 ha servido para renovar las  argumentaciones a favor del modelo vigente, una vez demostrados los  "riesgos" del "pre sal". 

     Un acontecimiento muy oportuno para las petroleras privadas.