BEIJING, 11 jul (Xinhua) -- Un ex presidente del
gobierno de la región autónoma uygur Xinjiang, noroeste de China, afirmó
hoy sábado que Rebiya Kadeer "no tiene derecho a representar al
pueblo de la etnia uygur".
Ismail Amat, ciudadano chino de la etnia uygur quien
encabezó el gobierno regional de Xinjiang de 1979 a 1985, dijo que la
"madre espiritual del pueblo uygur" pregonada por los terroristas
del Turkestán Oriental es la "escoria" de la comunidad uygur.
"Es bien sabido que Kadeer vendió información de
inteligencia a los extranjeros y ella misma se declaró culpable en la
cárcel", indicó Amat, añadiendo que "¿cómo puede una persona así
representar al pueblo uygur?"
Amat, quien también fue vicepresidente del Comité
Permanente de la Asamblea Popular Nacional, máximo órgano legislativo de
China, señaló que al hacer referencia a Xinjiang como "Turkestán
Oriental" en su artículo firmado en Wall Street Journal del
miércoles, Kadeer expuso su mentalidad separatista, así como su
ignorancia, o más bien, una maliciosa distorsión de la historia
de Xinjiang.
"Turkestán Oriental" es un término inventado por los
invasores extranjeros de más de 200 años atrás, dijo Amat, quien agregó
que "los invasores querían, en vano, que todo el pueblo chino,
incluido el uygur, aceptara este nombre".
Xinjiang está bajo la jurisdicción del gobierno
central de China desde el año 60 a. C. y el pueblo uygur siempre se ha
sentido orgulloso de su nacionalidad china, añadió.
"En el siglo XIX, el pueblo de Xinjiang luchó
valientemente contra los invasores tsaristas rusos y frustró el intento
británico de colonizar la región", recordó el ex funcionario, quien
añadió que "contribuyeron en gran medida a la unificación de China y a su
prosperidad".
"Es un cruel ver cómo un puñado de bandas dañaron la
reputación de los uygures en la revuelta del domingo pasado. Pero estos
grupos no representan a la comunidad uygur entera", afirmó el ex
responsable. "Estas personas blasfeman el islam, que insiste en que
el asesinato es un crimen", apuntó.
Los disturbios han causado 184 muertos y más de
1.000 heridos hasta la fecha y dejaron cientos de vehículos quemados,
tiendas saqueadas y otras instalaciones públicas destruidas.
"Si Kadeer y la organización separatista ´Congreso
Mundial Uygur´ quisieron servirse de las relaciones étnicas como excusa
para sabotear la unificación de China, tenemos que ser vigilantes y
firmemente aplastar su conspiración", manifestó.
Kadeer fue encarcelada en 1999 acusada de dañar la
seguridad nacional. Tras ser puesta en libertad bajo fianza en 2005,
partió a EEUU. A momentos de ahora, Kadeer es la líder de la
organización de carácter separatista Congreso Mundial Uygur, que tiene
estrechos contactos con organizaciones terroristas.
En el pasado, Kadeer fue la mujer más rica
de Xinjiang y en 1995 fue nombrada la octava mujer más rica de la
parte continental de China, por la revista Forbes.