
L'AQUILA, 10 jul (Xinhua) -- El consejero de Estado
de China, Dai Bingguo, presentó hoy una propuesta de cuatro puntos sobre
el fortalecimiento de la seguridad alimentaria en una sesión ampliada
de la cumbre del G-8.
Al hablar en una reunión sobre seguridad
alimentaria, Dai, a nombre del presidente chino Hu Jintao, recordó que el
aumento de precios de alimentos en el primer semestre del año pasado dañó
severamente el crecimiento de muchos países en desarrollo y
representó un grave desafío para el logro de las Metas de Desarrollo
del Milenio de la ONU.
Una crisis alimentaria, una vez que ocurre, no
solamente afectará a la gente pobre, sino que también socavará los
esfuerzos de los países en desarrollo para enfrentar la crisis financiera
global y promover la recuperación económica, comentó.
Para prevenir eso, Dai propuso que la comunidad
internacional establezca un sistema de garantías de la seguridad
alimentaria que cuente con un mecanismo de advertencia oportuna,
macrocontrol, y rescate de emergencia, y que además promueva una amplia
estrategia de seguridad alimentaria.
Primero, la oferta y la demanda de alimentos
necesita equilibrarse, señaló.
Para manejar la crisis financiera global y acelerar
la recuperación económica mundial, cada país necesita incrementar su
producción agrícola y fomentar la cooperación, dijo Dai.
"Debemos llevar a cabo vigorosamente investigaciones
científicas y lograr progreso tecnológico para incrementar la producción
de alimentos y de esa forma asegurar el abasto de alimentos y lograr un
equilibrio entre la oferta y la demanda de alimentos", explicó.
Segundo, las relaciones entre el desarrollo agrícola
y la ayuda necesitan ser balanceadas.
Tomando en total consideración sus condiciones
particulares, los países en desarrollo deben continuar los esfuerzos para
mejorar su productividad agrícola y autosuficiencia, señaló Dai.
Las naciones desarrolladas y las organizaciones
internacionales, dijo, deben aumentar la asistencia agrícola para los
países en desarrollo, especialmente las naciones menos desarrolladas, con
base en el principio de respeto a la soberanía de los países
receptores.
Los países ricos deben proporcionar también más
financiamiento y créditos, y aumentar su apoyo técnico para las naciones
en desarrollo, dijo.
Tercero, las relaciones entre los intereses
particulares y los intereses comunes necesitan equilibrarse.
"Debemos garantizar la seguridad del abasto nacional
de cereales y promover el desarrollo de la agricultura nacional. Además,
necesitamos oponernos al proteccionismo y mejorar el ambiente
comercial para productos agrícolas globales", indicó Dai.
Las naciones desarrolladas necesitan mostrar una
mayor sinceridad en la ronda de Doha de negociaciones de la OMC y
demostrar más flexibilidad para reducir los subsidios agrícolas,
mencionó.
Cuarto, las relaciones entre la seguridad energética
y el abasto de alimentos necesitan estar en equilibrio.
El desarrollo y la utilización de bioenergía están
estrechamente relacionados con la seguridad alimentaria y energética. El
sobredesarrollo de la bioenergía dará por resultado un enorme
incremento en el consumo de cereales. Sin embargo, un subdesarrollo
podría agravar la crisis de energía, aclaró Dai.
"A la vez que se protege la seguridad alimentaria
global, necesitamos garantizar que la utilización de bioenergía no le
quita alimentos de la boca de la gente, ni despoje de tierras al cultivo
de granos en busca de un desarrollo sostenible y de la utilización
de bioenergía", señaló.
Dai añadió que deben hacerse esfuerzos para promover
el desarrollo de los países africanos debido a que el negativo impacto
de la crisis financiera en Africa se está profundizando.
La comunidad internacional debe mejorar el ambiente
externo para apoyar el desarrollo de Africa, indicó. La paz y la
estabilidad deben ser protegidas en Africa, mientras el establecimiento de
un sistema financiero internacional justo, incluyente y ordenado puede
proporcionar impulso para el desarrollo económico de las naciones
africanas.
Además, los países desarrollados deben materializar
sus compromisos de ayuda para Africa. Agregó que los países en
desarrollo también deben expandir y profundizar su cooperación con
las naciones africanas.
Dai mencionó que el consenso logrado en la Cumbre
del G-20 en Londres, incluyendo la reducción de deuda y favorables
proyectos crediticios, debe cumplirse para ayudar a los países en
desarrollo, especialmente a los de Africa.
En el análisis final, dijo Dai,
las naciones africanas básicamente deben depender de sí mismas para su
desarrollo. La comunidad internacional debe integrar su ayuda a Africa
con el refuerzo de capacidades para fortalecer la
capacidad de autodesarrollo de países africanos.