NACIONES UNIDAS, 9 jul (Xinhua) -- A escasas cinco
semanas de las segundas elecciones presidenciales en Afganistán,
asegurarse de que el proceso resulte creíble sigue siendo "un enorme
reto", dijo hoy en la ONU la comisionada de Relaciones Exteriores de la
Unión Europea (UE), Benita Ferrero-Waldner.
"Esta es una tarea muy desafiante y difícil, pero
esperamos tener a los europeos ahí para hacer que estas elecciones sean al
menos creíbles", dijo Ferrero-Waldner a un puñado de reporteros en la Sala
de Delegados de la ONU.
La UE contará con alrededor de 100 observadores en
el país, además de 8.000 afganos pertenecientes a la Fundación para
Elecciones Libres y Justas en Afganistán (FELJA) que también
vigilará el proceso electoral bajo el liderazgo de la UE.
Los insurgentes del Talibán prometieron perturbar la
elección del 20 de agosto en la que 41 candidatos compiten por lograr la
presidencia. Pero ninguno de los candidatos pertenece al Talibán, el
cual ha advertido a los afganos que no voten.
Cerca del 30 por ciento de las 29.000 casillas de
votación resultarán imposibles de observar por motivos de seguridad,
señaló FELJA, la organización de la sociedad civil más grande en
Afganistán dedicada a la observación electoral.
Pero la seguridad no es el único problema. Ya están
apareciendo signos de tratos encaminados a controlar el resultado de la
elección. El enviado especial de la ONU para Afganistán, Kai Eide, hizo un
llamado a la administración afgana para que se abstenga de
interferir en el proceso electoral, informó hoy el diario local
Panorama Cotidiano.
Ferrero-Waldner dijo apoyar plenamente a Eide
y su equipo dde la ONU, pero enfatizó que finalmente la UE es
responsable de asegurarse de que las elecciones resulten creíbles.