L'AQUILA, Italia, 9 jul (Xinhua) -- Los líderes del
Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados y de las cinco
principales economías emergentes (G-5) acordaron hoy en L'Aquila resistir
el proteccionismo y alentar "una verdadera asociación" para abordar los
desafíos mundiales y promover la agenda global.
En una declaración conjunta emitida después de una
reunión, los líderes expresaron su compromiso de trabajar juntos ante los
desafíos mundiales y de mejorar el gobierno internacional con el fin
de alentar una "verdadera asociación en el contexto de un
multilateralismo reforzado".
"Cooperaremos para asegurarnos de que la economía
mundial reanude su crecimiento por un camino equilibrado, equitativo y
sostenible para beneficio de todos, en particular de los más vulnerables"
y "resistiremos el proteccionismo y promoveremos los mercados abiertos
para el comercio y la inversión".
El Grupo de los Ocho está integrado por Canadá,
Reino Unido, Francia, Italia, Japón, Rusia, Alemania y Estados Unidos y el
Grupo de los Cinco está integrado por cinco economías emergentes que son
Brasil, China, India, México y Sudáfrica.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel
Barroso, junto con los líderes de Egipto y Suecia, también asistió a la
reunión.
Todos dijeron estar dispuesto a "contribuir a
garantizar la seguridad alimentaria y la seguridad energética" y a "apoyar
a los países en desarrollo para que resistan el impacto de la crisis y
restablezcan las condiciones para su futuro progreso".
"Compartimos una visión común sobre el desarrollo y
movilizaremos recursos para responder a la emergencia de desarrollo y para
avanzar en el logro de objetivos de desarrollo internacionalmente
acordados, incluyendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)", se
indicó en el documento.
"Estamos plenamente comprometidos con la puesta en
práctica rápida las decisiones de Washington y de la cumbre de Londres,
incluyendo las encaminadas a fortalecer la regulación financiera y a
reformar las instituciones financieras internacionales y con suministarles
los recursos adecuados", agregó.
"Además es importante asegurarse de que las
economías en desarrollo, en particular los países de bajos ingresos, sean
capaces de enfrentar los efectos de la crisis".
Los líderes decidieron modificar el Proceso de
Heiligendamm para convertirlo en el Proceso Heiligendamm-L'Aquila (HAP,
por sus siglas en inglés) con el fin de transformarlo en un proceso
orientado hacia los resultados que se centre en los desafíos globales
cruciales y de interés común para nuestros países".
Asimismo decidieron continuar con su asociación en
los próximos dos años sobre una base igualitaria e instruir al Comité
Directivo del HAP para que organice las acciones necesarias y prepare un
informe sustancial para la Cumbre de Muskoka de 2010, "en la que
revisaremos el avances y ofreceremos una pauta de los siguientes
pasos de nuestro trabajo común".
"Tomando como base los resultados logrados a través
de nuestro diálogo buscamos reforzar nuestras interacciones en todos los
niveles con el fin de mejorar nuestra capacidad colectiva para
contribuir al avance de la agenda mundial".
La cumbre del G-8 en Heiligendamm, Alemania,
inició el proceso con las cinco principales naciones en desarrollo para
dar inicio a una asociación igualitaria y perdurable en temas claves de
la agenda mundial.