L'AQUILA (Italia), 8 jul (Xinhua) -- Los líderes del
Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados del mundo acordaron el
miércoles intentar limitar el calentamiento global dentro de un
límite de dos grados Celsius por encima de los niveles
preindustriales, pero rebajaron sus objetivos de emisiones de gases
con efecto invernadero para el año 2050.
"Reconocemos la opinión científica ampliamente
extendida que afirma que la subida de la temperatura media global por
encima de los niveles preindustriales no debería exceder los dos grados
Celsius", afirman los líderes en una declaración emitida al final de
su primer día de reuniones en la ciudad italiana de L'Aquila.
Los científicos han advertido que podría haber
serias consecuencias para el medio ambiente si la temperatura mundial
sube por encima del margen de los dos grados Celsius.
Estados Unidos se había mostrado reticente a aceptar
el límite de dos grados Celsius, un objetivo respaldado por la Unión
Europea (UE). Esta es la primera vez que los líderes del G-8 aceptan este
objetivo político en la lucha mundial contra el cambio climático.
Los líderes del G-8 también afirmaron que están
dispuestos a intentar llevar a cabo el objetivo de reducir las emisiones
de gases con efecto invernadero en al menos el 50 por ciento para el
año 2050, junto con otros objetivos, pero sin especificar el año
base.
"Reiteramos nuestra voluntad de compartir con todos
los países el objetivo de lograr una reducción de al menos el 50 por
ciento de las emisiones globales para el año 2050, reconociendo que esto
implica que las emisiones globales deberán llegar a un punto álgido
lo antes posible para comenzar a reducirse a partir de
ahí", declararon.
La UE ha pedido que se reduzcan las emisones a la
mitad según la base del año 1990, mientras que EEUU quiere que el nivel de
referencia sea el del año 2005, que es mucho más alto que el del año
1990.
Se esperaba que Washington hiciese una concesión al
respecto, pero la declaración deja el asunto abierto.
Como parte de sus esfuerzos a largo plazo, los
líderes del G-8 también aseguraron su apoyo al objetivo de los países
desarrollados de llevar a cabo unas reducciones extra de las
emisiones en un 80 por ciento o más para el año 2050. Sin
embargo, afirmaron que para esta reducción se tomará como base el nivel
del año 1990 o de años más recientes.
Con unas expresiones más sutiles, los líderes
afirmaron que "llevarán a cabo reducciones robustas extras e individuales
a medio plazo, teniendo en cuenta que los niveles base pueden
variar y que los esfuerzos deben ser comparables."
Las reducciones a medio plazo se refieren a las
programadas para el año 2020, lo que supondría una carga más inminente
para los países del G-8.
La postura conjunta sobre el cambio climático será
presentada ante una reunión el jueves en la que participarán las cinco
economías emergentes, concretamente Brasil, China, la India, México
y Sudáfrica.
El anfitrión, el primer ministro italiano Silvio
Berlusconi, predijo que los puntos de vista del G-8 y de los países
emergentes entrarán en conflicto.
"Europa y EEUU están a favor de recortar las
emisiones de dióxido de carbono y adoptarán una postura unida contra las
economías emergentes, con el fin de llegar a una promesa en la
que participe todo el mundo", dijo ante la prensa después del primer
día de la reunión.
Los líderes del G-8, aunque no fueron muy precisos
sobre sus propios objetivos, mostraron una postura sólida con respecto a
las economías emergentes, arrojando nuevas sombras a la reunión del
jueves.
"Las principales economías emergentes tienen que
tomar medidas medibles para reducir colectivamente las emisiones muy por
debajo de las reducciones normales con respecto a un año determinado",
reza la declaración.
Por otra parte, los líderes de las economías
emergentes, llamados ahora Grupo de los 5 (G-5), se reunieron por separado
el miércoles.
En una declaración conjunta, el G-5 pidió a los
países desarrollados que se comprometan a cumplir unos objetivos de
reducción de emisiones ambiciosos y comparables con unas reducciones
extra de al menos un 40 por ciento en comparación con los niveles de 1990
antes del año 2020.
Reafirmando los principios de responsabilidades
comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades, los líderes del
G-5 pidieron a los del G-8 que "ofrezcan tecnologías que se puedan
medir, de las que se pueda informar y que se puedan verificar,
así como financiación y capacidad de construcción para apoyar a los
países emergentes y permitirles que tomen individualmente las
medidas apropiadas en el contexto del desarrollo sostenible."
Se considera que esta cumbre es crucial para llegar
a un nuevo acuerdo global sobre el cambio climático que sustituya al actual
Protocolo de Kioto, que expira en 2012.
Los líderes de todo el mundo se reunirán
en Copenhague, Dinamarca, a finales de este año para intentar concluir
las negociaciones.