OTTAWA, 8 jul (Xinhua) -- El primer ministro
canadiense, Stephen Harper, está creando controversia por haber aceptado
una hostia de comunión en un funeral católico la semana pasada.
En el funeral de estado por el difunto gobernador
General Romeo LeBlanc, celebrado en la ciudad de Memramcook en New
Brunswick el 3 de julio, se vio a Harper aceptando una hostia. Algunos
testigos, sin embargo, aseguran que en lugar de comer la hostia pareció que
Harper la puso en su programa o en su bolsillo.
Harper es protestante y normalmente no practica el
rito católico de la comunión.
Un cura católico dijo este miércoles que, si Harper
no tomó realmente la hostia, eso sería escandaloso.
"Es peor que una metedura de pata, desde el punto de
vista de la iglesia católica es un escándalo", dijo Brian Henneberry,
vicario general y canciller de la diócesis de San Juan en New
Brunswick, en declaraciones al periódico New Brunswick Telegraph
Journal.
Sin embargo, otros dicen que Harper no debería haber
aceptado la hostia desde un principio. Andre Richard, arzobispo de
Moncton, la ciudad más grande de la provincia, manifestó este miércoles
que el derecho eclesiástico es claro y Harper no tiene que aceptar la
hostia. Indicó, asimismo, que no está buscando disculpas o
explicaciones por parte del primer ministro o su oficina.
El portavoz de Harper, Dimitri Soudas, defendió este
miércoles al primer ministro por aceptar el ofrecimiento y dijo que Harper
comió la hostia inmediatamente.
El primer ministro canadiense se
encuentra actualmente en Italia asistiendo a la cumbre del G8.