MANAGUA, 7 jul (Xinhua) -- El gobernante Frente
Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua impulsa las reformas
constitucionales para establecer un sistema parlamentario o la
reelección presidencial continua, aunque en las negociaciones aún no
hay consenso.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pretende
modificar la Carta Magna o instaurar el sistema parlamentario en el país
centroamericano, mientras que el derechista Partido Liberal
Constitucionalista (PLC) plantea reformas a la Ley Electoral.
Ortega, también secretario general del FSLN, busca
convencer a los diputados opositores, de cualquier forma, para conseguir
los 56 votos necesarios que le posibiliten hacer las modificaciones.
Para conseguirlo, el mandatario necesitará del
respaldo de la corriente política respaldada por el ex presidente y líder
del PLC, Arnoldo Alemán, quien propugna una reforma electoral para evitar
el control sandinista en el Consejo Supremo Electoral (CSE), a través
de la creación del Instituto Electoral autónomo.
Nicaragua tiene actualmente un sistema
presidencialista, y de ser cambiado al parlamentario, se crearía la figura
del primer ministro, aunque permanecerá la del presidente.
La idea sandinista es darle todo el poder a la
Asamblea Nacional (Congreso).
En Nicaragua se llevan a cabo negociaciones
políticas con el fin de conseguir los 56 votos en la Asamblea Nacional
suficientes para enmendar la Carta Magna, aunque los diputados opositores
rechazan apoyar la propuesta.
Los planes del FSLN son tratar de aprobar las
reformas constitucionales en el segundo semestre de 2009, para
ratificarlas en enero de 2010, aunque para ello no logra todavía el
consenso entre las bancadas legislativas.
Se oponen a las reformas constitucionales para la
reelección presidencial o de la instauración del sistema parlamentario el
PLC, el Movimiento Vamos con Eduardo (MVE, derecha), el Movimiento
Renovador Sandinista (MRS, izquierda).
Entre los que apoyan al sandinismo se encuentran
unos nueve diputados derechistas de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN)
y algunos "independientes", aunque no logran llegar a los 56 votos
necesarios, y solo alcanzan los 47 para hacer quórum en el
Parlamento.
Las voces disonantes con los planes del FSLN de
realizar una enmienda a la Carta Magna señalan que Ortega trata de
presionarlos políticamente con la apertura de procesos judiciales.
Uno de esos casos es el de los Certificados
Negociables de Inversión (CENIS), donde unas 39 personas, entre ex
funcionarios y diputados actuales, del PLC y del MVE, son acusados por la
fiscalía de delitos contra el patrimonio del Estado.
Los CENIS son autorizados por el ex presidente
Alemán, quien no aparece en la acusación de la fiscalía del Ministerio
Público, y se emiten para cubrir la quiebra de varios bancos por más de
500 millones de dólares, entre 2000 y 2001.
Entre los 39 acusados por la fiscalía del Ministerio
Público sobresalen el presidente del MVE y ex ministro de Hacienda,
Eduardo Montealegre, y el diputado del Parlamento Centroamericano
(PARLACEN), del PLC, y ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN),
Noél Ramírez.
Montealegre alega que ese caso de los CENIS es un
juicio político porque él no autoriza su emisión sino que es el ex
presidente Alemán, mientras Ramírez señala que los títulos los emite
correctamente el gobierno sin ninguna anomalía.
El ex presidente Alemán también es señalado por
personeros judiciales y el procurador general del país, Hernan Estrada, de
tener cuatro juicios pendientes.
Según los cálculos políticos de los opositores,
Ortega "presiona" a Montealegre, Ramírez y Alemán, con los juicios, para
que los tres lo respalden con los diputados de sus bancadas legislativas,
a fin de completar los 56 votos, con lo cual se aprobaría la reforma
parcial a la Carta Magna.
Sin embargo, las cartas están sobre la mesa de las
negociaciones políticas, aunque el FSLN, el PLC y el MVE, tengan sus
propias propuestas de cómo se debe de proceder en Nicaragua para
consolidar la democracia.
Una parte de la llamada sociedad civil, en la
oposición al gobierno de Ortega, también ha lanzado su propuesta de
reformar la Ley Electoral con la creación de un CSE más independiente, y
sometido a la observación internacional.
El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia
(CSJ), Rafael Solís, y el jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro,
revelan que para el cambio de sistema presidencialista al parlamentarista
se requerirá reformar la estructura de los poderes Ejecutivo y
Legislativo, a fin de crear la nueva figura del primer ministro.
La propuesta planteada por Solís y Castro establece
que el primer ministro sería propuesto por el presidente, y ratificado con
el 60 por ciento de los votos de los diputados del Parlamento
nicaragüense.
Esa idea dada a conocer es contraria al modelo
europeo, porque las funciones del primer ministro en Nicaragua serían las
de vigilar el orden socioeconómico del país, y además propondría al
presidente para que sean ratificados por el Parlamento, a los titulares de
ministerios y embajadas.
Mientras, el presidente de Nicaragua se encargaría
de las relaciones internacionales, sería el máximo jefe de la Policía
Nacional y el Ejército de Nicaragua (EN), seguiría poseyendo
instrumentos de gobierno como la presentación de iniciativas de
leyes al Parlamento, y el veto.
El presidente en el sistema parlamentario podrá ser
candidato a la primer magistratura del país de manera indefinida, y
obtendría el cargo con la mayoría relativa de los votos, y controlaría al
primer ministro, aunque legalmente el mandatario no le rendiría cuenta de
sus actos a nadie.
Mientras, la propuesta del PLC se limita a reformar
la Ley Electoral cuando establece crear un Instituto Electoral, adscrito
al CSE, para que hayan elecciones confiables y transparentes, y se
encargue del registro civil de las personas, la cedulación ciudadana
y el Padrón Electoral.
Además propone el PLC que no se deben reelegir los
actuales magistrados del CSE, y se elijan personas independientes, y se
establezca la observación nacional e internacional en las elecciones
del país.
Por su parte, el MVE propone junto al Partido
Liberal Independiente (PLI, derecha), que el CSE sea integrado por
personas sin sumisión a algún partido político del país, y de entrada,
rechaza aprobar reformas constitucionales para establecer la
reelección presidencial o el sistema parlamentario.
Según la idea del MVE, los nuevos funcionarios del
CSE deben de ser propuestos por la sociedad civil para que el Parlamento
los designe con 56 votos y en una sola legislatura.
Recientemente, el magistrado Solís advirtió a los
opositores políticos que si no respaldan las enmiendas constitucionales
para establecer la reelección presidencial, el FSLN estaría barajando la
posibilidad de nombrar candidata presidencial en las elecciones
presidenciales del 2011, a la primera Dama, Rosario Murillo, ante la
imposibilidad de Ortega de reelegirse en el cargo.
Aunque el ex presidente Alemán también no se queda
atrás, cuando señala que él está pensando en postular a su esposa y ex
primera Dama, María Flores, por ser una mujer inteligente y de carisma en
las bases liberales.
De acuerdo con analistas, Alemán ya ha anunciado
su intención de proclamarse candidato presidencial del PLC en 2011,
pero propondría a su esposa porque teme ser llevado nuevamente a la
cárcel Modelo, del central municipio de Tipitapa, en el caso de ser procesado
por juicios de corrupción pendientes si se niega a respaldar
las reformas constitucionales impulsadas por el FSLN.