RIO DE JANEIRO, 7 jul (Xinhua) -- El vapor de agua
procedente de la transpiración de la selva amazónica garantiza la lluvia
en otras regiones de Brasil y de Sudamérica, incluso distantes de la
Amazonia, reportó un estudio divulgado por Ciencia Hoy, el portal de
noticias de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia.
La conclusión difundida este martes es de los
científicos que participan en el proyecto Ríos Voladores, quienes
realizaron un seguimiento del vapor de agua proveniente de la
transpiración de las plantas y de la evaporación en la selva
amazónica.
Esa agua se convierte en lluvia en regiones del
sudeste y del centro-oeste de Brasil, de acuerdo con la investigación,
cuyo objetivo era evaluar el impacto y las consecuencias de la
deforestación de la Amazonia en Sudamérica.
El estudio fue encabezado por el ingeniero Gerard
Moss y por el ambientalista Tago Latesta, que en diferentes sobrevuelos
con un avión monomotor capturaron muestras del vapor de agua emitido en la
Amazonia.
Los dos investigadores sobrevolaron regiones que
bautizaron como los Ríos Voladores, es decir corrientes de aire cargadas
de humedad procedente de la evaporación en la región amazónica.
Los investigadores, con un dispositivo de
recolección de aire adaptado en el monomotor, capturaron 500 muestras de
vapor de agua atmosférico en diversas altitudes sobre la Amazonia.
El análisis de esas muestras en el Centro de Energía
Nuclear de Agricultura (Cena) de la Universidad de Sao Paulo (USP)
permitió demostrar que ese vapor era el mismo registrado en
precipitaciones en otras regiones de Brasil.
Para determinar el origen, la dinámica y los
desplazamientos de las masas de aire y del vapor de agua fue necesario
analizar los isótopos de hidrógeno y de oxígeno presentes en las muestras
captadas, lo que fue hecho por el director de la Fundación Brasileña
para el Desarrollo Sustentable (SBDS), Eneas Salati.
"Por tener propiedades físico-químicas distantes,
las moléculas de agua que contienen esos isótopos se comportan de forma
diferentes durante los procesos de evaporación, transpiración y
condensación de vapor de agua", explicó Salati.
Ese comportamiento diferente es el que permite
rastrear el vapor de agua e identificar los procesos a los que es sometido
hasta el momento en que, al condensarse, produce las nubes y las
respectivas precipitaciones, dijo el investigador.
"Al sobrevolar un día el estado de Sao Paulo
captamos muestras de vapor de agua que nos permiten pensar en un río
volador con un caudal 27 veces superior al del río Tieté (el principal de
Sao Paulo) y con gran parte de su humedad procedente de la Amazonia",
explicó Moss.
Se trata de la comprobación de que existen lo que
llamamos "ríos voladores", agregó.
De acuerdo con Moss, por esa razón es tan arriesgado
para Brasil que se permita que la deforestación de la Amazonia prosiga al
actual ritmo, ya que ello afectará las lluvias y tendrá consecuencia sobre
el clima en las otras regiones de Brasil.
"Un árbol amazónico de gran tamaño es capaz
de colocar cerca de 300 litros de agua por día en la atmósfera. Su
retirada no afecta apenas a la Amazonia sino también a las otras regiones a las
que esa agua es transportada por los vientos", agregó.