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Líder religioso chino afirma que disturbios de Xinjiang van "en  contra de doctrina islámica"
  07.07.2009 Actualizado a las 19:51:26
 

   BEIJING, 7 jul (Xinhua) -- Chen Guangyuan, presidente de la  Asociación Islámica de China (AIC), condenó los disturbios  ocurridos el 5 de julio en la región autónoma uygur de Xinjiang,  en el noroeste de China, al afirmar que esos actos van "en contra  de la doctrina básica del Islam" y constituyen "un crimen grave".  

     "Como presidente de la AIC, quiero expresar mi enérgica  condena e indignación por los incidentes", dijo el imam, de 77  años de edad, en una entrevista con Xinhua. 

     Según la enseñanza islámica, el crimen de matar a una persona inocente es igual al de matar a toda la humanidad, dijo.  

     "Desde un punto de vista islámico, los delitos (de los  participantes en los disturbios) revisten una enorme gravedad y  son imperdonables", indicó.  

     Hasta el momento, las autoridades han confirmado que 156  personas fallecieron y, al menos, 1.080 resultaron heridas en los  disturbios del pasado domingo en Urumqi, capital regional. 

     El Islam, palabra que significa paz y estabilidad en idioma  árabe, es una religión que promueve la paz y la humanidad, señaló  Chen. 

     "En un período caracterizado por la estabilidad y unificación del país, China está dedicada a promover el desarrollo y la mejora del nivel de vida de los ciudadanos", dijo Chen, quien añadió que  "bajo estas circunstancias los grupos de alborotadores trataron de socavar la estabilidad social, la unidad étnica y el orden  social". 

     Los disturbios no fueron un asunto aislado sino que  constituyeron crímenes violentos instigados y dirigidos por las  fuerzas separatistas en el extranjero y llevados a cabo por  forajidos en el país, dijo. 

     Los incidentes, que fueron organizados y premeditados,  incluyeron agresiones, actos de vandalismo, saqueos e incendios y  han causado graves daños a la población local, además de provocar  importantes pérdidas, añadió el líder religioso. 

     Chen hizo, además, un llamamiento a los habitantes de  Xinjiang para que mantengan la estabilidad, eviten los rumores y  las trampas de los separatistas, y no participen en actividades  ilegales. 

     "También estoy aquí para advertir a las fuerzas hostiles en  el extranjero que nuestro país está unido y es estable, por lo que sus intentos están condenados al fracaso", finalizó.