Correo:Castellano@xinhuanet.com
Portada China Internacional Iberoamérica Economía Ciencia-cult Deportes Sociedad Fotos Opinión
Viceprimer ministro chino se reúne con invitados japoneses
Violencia en Urumqi no fue protesta pacífica, según Ministerio del Exterior chino
Proyecto de Tres Gargantas aumenta producción eléctrica pese a reducción de afluencia de agua
Petroleras chinas se plantean participar en subasta de campos  petrolíferos de Irak
China destina 1.530 millones de dólares a servicio de atención sanitaria básica en 2009
 
Violencia en Urumqi no fue protesta pacífica, según Ministerio del Exterior chino
  07.07.2009 Actualizado a las 17:02:44
 

 El portavoz  del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Qin Gang

   BEIJING, 7 jul (Xinhua) -- Los actos violentos perpetrados el  domingo pasado en Urumqi, capital de la región autónoma uygur de  Xinjiang (noroeste de China), no fueron una protesta pacífica sino "asesinatos, incendios y saqueos", afirmó hoy martes el portavoz  del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Qin Gang. 

     "Cualquier persona que se refiere a estos actos violentos como  una protesta pacífica está alterando la verdad con el propósito de engañar al público", señaló Qin durante una rueda de prensa  celebrada en Beijing. 

     Según los últimos datos, más de 150 personas murieron y otras  más de 1.000 resultaron heridas como consecuencia de los  disturbios que estallaron en la noche del domingo en Urumqi. 

     Qin indicó que fue un acto originado por un cierto temor al  progreso social, la estabilidad y la prosperidad de Xinjiang. 

     "Los actos violentos fueron un crimen premeditado y organizado, instigado y dirigido desde el extranjero y realizado por forajidos en el país", precisó Qin, quien aseguró que las evidencias son  irrefutables y decisivas. 

     La policía de Xinjiang señaló ayer lunes que tiene pruebas de  que la violencia fue instigada y dirigida por el separatista  Congreso Mundial Uygur, liderado por Rebiya Kadeer. 

     Kadeer, una ex mujer de negocios de China, fue detenida en 1999 acusada de perturbar la seguridad nacional. Fue puesta en libertad bajo fianza el 17 de marzo de 2005 para someterse a un tratamiento médico en Estados Unidos. 

     "Kadeer está también involucrada en graves delitos económicos", indicó Qin, quien añadió que el gobierno chino, en consideración  humanitaria, le permitió mantenerse fuera de custodia y recibir  tratamiento médico. Ella prometió no dedicarse a actividades que  perturben la seguridad nacional antes de su partida. 

     Una serie de hechos en los últimos años han demostrado que  Kadeer miente con mucha frecuencia. Ha venido dedicándose a las  actividades separatistas desde que vive en el extranjero, dijo Qin, quien pidió a los países relacionados que distingan con claridad  la esencia de los grupos de Turkestán Oriental y que no sean  amables con ellos ni les ofrezcan apoyo de ninguna manera. 

     Según un funcionario local, las autoridades chinas han obtenido pruebas de que Kadeer se servía de internet y otros medios de  comunicación para organizar los disturbios en Xinjiang. 

     La conexión de internet fue cortada en algunas partes de la  región después de los disturbios para evitar la divulgación de los actos violentos y así salvaguardar la estabilidad local. 

     Los departamentos judiciales de Xinjiang han detenido ya a  algunos sospechosos.  

     "Cualquier país habría adoptado medidas similares tras  incidentes de semejante gravedad", afirmó Qin. 

     El portavoz rechazó las acusaciones por parte de algunas  organizaciones de derechos humanos que criticaron las medidas del  gobierno chino a la hora de tratar las revueltas. 

     "Estas organizaciones ven el caso con parcialidad y su  conclusión no es objetiva sino que está opuesta a la ética, leyes  y mentalidad del pueblo chino", dijo Qin. 

     Después de los disturbios del domingo, cerca de 60 periodistas  extranjeros realizaron un viaje de trabajo por Xinjiang,  organizado por la Oficina de Información del Consejo de Estado, el gabinete chino. 

     "China se adhiere a un principio abierto y transparente en  cuanto al reportaje de noticias y ofrece ayuda y comodidades de  manera activa para que los periodistas extranjeros y chinos puedan cubrir los sucesos de Xinjiang", indicó Qin, expresando la  esperanza de que los medios de comunicación puedan informar de la  verdad de manera imparcial. 

     Qin también recordó a los periodistas que se acaten a las  normativas y leyes pertinentes y que se ocupen de su propia  seguridad.