TOKIO, 30 jun (Xinhua) -- Japón y Estados Unidos
tuvieron un acuerdo secreto que tácitamente permitía a las fuerzas
estadounidenses llevar armas nucleares a la nación asiática, publicó
este martes el periódico nipón Yomiuri Shimbun.
Ryohei Murata, ex viceministro administrativo del
Ministerio de Asuntos Exteriores, le contó al periódico que los gobiernos
de Japón y Estados Unidos habían tenido un acuerdo secreto a través
del cual Japón podría autorizar tácitamente las llamadas a puerto y
el paso por territorio nipón de barcos de guerra estadounidenses con armas
nucleares a bordo.
Murata, de 79 años, que ocupó dicho cargo en el
Ministerio de Asuntos Exteriores desde julio de 1987 hasta agosto de 1989,
indicó que el acuerdo se alcanzó en 1960, cuando los dos países
renovaron el tratado de seguridad bilateral.
Aunque el gobierno japonés ha continuado negando
oficialmente la existencia de ese acuerdo secreto, es la primera vez que
un ex viceministro administrativo del Ministerio de Asuntos Exteriores
declara públicamente que dicho pacto existió.
Durante las negociaciones sobre el tratado
bilateral, Japón y Estados Unidos acordaron abordar el supuesto de que las
fuerzas estadounidenses necesitaran llevar armas nucleares a territorio
nipón como un asunto de "cambios importantes de equipos".
Sin embargo, se piensa que los dos gobiernos
acordaron un pacto secreto para que las llamadas a puerto y el paso por
aguas territoriales japonesas de barcos de guerra estadounidenses no
necesitaran ser consultadas con anterioridad en caso de un
emergencia militar en el Lejano Oriente.
En su entrevista con Yomiuri, Murata comentó que "mi
predecesor me dijo que le trasmitiera los contenidos (del acuerdo secreto)
al ministro en calidad de viceministro administrativo".
Murata dijo que en aquel momento comentó los
contenidos del acuerdo secreto con el ministro de Asuntos
Exteriores.
Sin embargo, el ministro nipón de
Asuntos Exteriores, Hirofumi Nakasone, negó la existencia de ese acuerdo
secreto el 10 de junio, diciendo que los primeros ministros y los ministros
de Asuntos Exteriores del pasado habían negado contundentemente
la existencia de dicho pacto.