NACIONES UNIDAS, 29 jun (Xinhua) -- Durante una
reunión de emergencia realizada hoy por la Asamblea General de la ONU
(AGNU), diplomáticos y grupos regionales se unieron para condenar el golpe
militar en Honduras e hicieron un llamado para restablecer el orden
constitucional.
El presidente de la AGNU, Miguel D'Escoto, tomó la
palabra al comenzar la reunión y condenó en términos enérgicos el
"escandaloso" golpe militar que depuso al presidente de Honduras, Manuel
Zelaya, en las primeras horas del domingo.
"Con un corazón apesadumbrado y una profunda
indignación personal doy inicio a esta sesión plenaria para considerar el
golpe de Estado que interrumpió el gobierno democrático y constitucional
del presidente Manuel Zelaya en la República de Honduras", dijo.
D'Escoto dijo haber invitado al presidente Zelaya a
tomar la palabra ante la asamblea "tan pronto como sea posible para que
nos proporcione un informe actualizado sobre los acontecimientos en su
país".
El embajador de Honduras ante la ONU, Jorge Arturo
Reina, describió la deposición del presidente Manuel Zelaya como "un
momento trágico" y agregó que está seguro de que las acciones
militares serán "un movimiento de transición, algo transitorio".
El embajador hizo énfasis en que el presidente
Zelaya buscó fortalecer la democracia y exhortó a la Asamblea General a
condenar de manera unánime el golpe de Estado.
En nombre del Grupo de Río, una organización de
todos los países de América Latina y el Caribe, el embajador de México
ante la ONU, Claude Heller, condenó el golpe de Estado en contra del
presidente Zelaya e hizo un llamado para el restablecimiento de los
valores democráticos.
"El Grupo de Río rechaza el uso de la fuerza armada
y la detención arbitraria del jefe de Estado del poder ejecutivo, quien
fue forzado a abandonar el país", dijo. "Esta violación al orden
constitucional es inaceptable e inadmisible".
En nombre de las 27 naciones de la Unión Europea, el
embajador de la República Checa ante la ONU, Martin Palous, exhortó a la
liberación inmediata de todos los representantes de gobierno
detenidos y subrayó la importancia de que se realicen elecciones
transparentes y justas el 29 de noviembre.
El embajador de Chile ante la ONU, Heraldo Muñoz, en
nombre de la Unión de Naciones Sudamericanas, ofreció el máximo apoyo al
presidente Zelaya y dijo que la unión sólo reconocerá un gobierno
elegido por medios democráticos.
"Este fue simplemente un golpe de Estado, no hay
necesidad de adornarlo con explicaciones", dijo.
En nombre de los 118 integrantes
del Movimiento No Alineado (MNA) , el embajador de Cuba ante la ONU,
Abelardo Moreno, condenó en términos enérgicos el secuestro del presidente
Zelaya y dijo que el MNA "rechaza de manera categórica la violación del
orden constitucional democrático registrada en Honduras, así como todas
las acciones violentas en contra del pueblo y del gobierno
legítimo".
La embajadora de Nicaragua ante la ONU, María
Rubiales de Chamorro, cuyo país recibió el lunes al presidente Zelaya,
hizo énfasis en que las Américas están unidas en su rechazo al golpe de
Estado.
Tras describir las acciones militares como
"cobardes", Rubiales de Chamorro dijo que ninguna ley marcial podrá
"sofocar el clamor del pueblo hondureño por la libertad".
La embajadora también condenó
las agresiones sufridas por los embajadores de Nicaragua, Cuba y Venezuela,
lo que describió como "un acto flagrante de agresión" en contra de
tales países.