MONTEVIDEO, 27 jun (Xinhua) -- La Iglesia Católica
en Uruguay ha sido sacudida por un escándalo después de que un obispo
acusara de chantaje a dos individuos con los que tuvo sexo.
Francisco Barbosa, obispo de la ciudad de Minas (120
kilómetros al noreste de Montevideo), pidió "perdón" a los fieles en una
carta difundida hoy por la prensa.
En la misiva, el prelado anunció que acatará "con
total obediencia" cualquier decisión en torno a él por parte de El
Vaticano y solicitó a los feligreses que no juzguen a la iglesia por
lo que él haya hecho.
Barbosa había denunciado a la policía de Minas
(capital del departamento de Lavalleja) que era extorsionado por dos ex
reclusos, a quienes había contratado para realizar tareas en la
iglesia.
En diciembre, el obispo invitó a los dos sujetos a
una cena que culminó con relaciones sexuales que fueron grabadas con un
teléfono celular.
Días después comenzaron las extorsiones, que
derivaron en el procesamiento y nueva encarcelación de los dos
acusados.
El integrante de la Conferencia Episcopal de
Uruguay, Pablo Galimberti, dijo que el proceder de Barbosa constituía "una
falta grave" y "un hecho moral que quebranta el voto de pobreza y
castidad" .
El futuro del obispo en la iglesia lo definirá
el papa Benedicto XVI. Barbosa enteró personalmente de su conducta
al pontífice en una carta.